Según informó la Policía, la mujer con siete meses de embarazo se internó el miércoles a la mañana debido a que ya tenía contracciones. A mediamañana se habría adelantado el parto dando a luz a una nena que habría fallecido al momento del nacimiento.
El cuerpo de la recién nacida fue trasladada a la morgue del nosocomio, donde quedó hasta el jueves a la mañana. Ese día la hermana de la parturienta con una enfermera ingresaron al depósito de cadáveres para retirar el cuerpo que estaba en un cajón abierto. Allí habrían observado que el cuerpo de la beba se movía. Azoradas y ante la presunción de que la beba estuviera con vida la trasladaron urgente a Terapia Intensiva, donde se le practicaron tareas de resucitación sin resultados.
A pesar de que los padres no realizaron la denuncia, la Policía inició una investigación por los dichos de la hermana de la madre, que afirmó que su sobrina recién nacida estaba viva. Sin embargo la enfermera habló de rigidez cadavérica y que se realizó el traslado a Terapia Intensiva donde le colocaron oxígeno y comenzaron con las tareas de reanimación sólo para llevar tranquilidad a los padres, pero la nena estaba muerta. Sin embargo, el juez dispuso una serie de medidas para aclarar el extraño episodio que conmueve a la comunidad gualeya. La Policía informó que el magistrado ordenó la realización de una autopsia, pero los resultados se conocerán en el transcurso de la semana.