La diputada ya había presentado el proyecto en el 2004 y luego de avanzar en la Legislatura, el proyecto no prosperó debido a presiones que surgieron desde sectores eclesiásticos y políticos.
No obstante, Grimalt, contenta tras el fallo de la Cámara, manifestó: “Esto fortalece la posición de quienes venimos bregando desde hace más de dos años por tener una ley provincial de ligaduras de trompas y vasectomías. Recientemente volví a presentar el proyecto y me acompañaron con su firma diputados de todos los bloques, por lo que no tengo dudas de que volveremos a darle media sanción.”
A su vez, la diputada sostuvo que el obstáculo sigue estando en los senadores que lo rechazaron la primera vez y dijo que habrá que ver qué hacen ahora los que dicen apoyar el rumbo del gobierno nacional. “Nadie tiene derecho a entrometerse en nuestras vidas y decirnos que no podemos decidir por nosotros mismos cuándo no tener más hijos, o cuántos debemos tener, o cómo realizar nuestros proyectos de vida. Lo único que justifica las prohibiciones de estas prácticas es el autoritarismo de quienes creen que es el estado el que debe decidir y no cada uno» añadió.
«Finalmente quiero felicitar a los diputados nacionales y especialmente a las compañeras Diputadas por el logro, y decir con satisfacción que esta ley es un reconocimiento y el fruto de la lucha del movimiento social de mujeres durante tantos años por los derechos sexuales y reproductivos», concluyó la diputada Grimalt.