Según consigna el diario de Gualeguaychú “El Argentino”, la embarcación “El Pampero” fue la más comprometida, porque a pesar de que nunca dejó de navegar y jamás tocó suelo uruguayo, fue arrinconado en el río por dos lanchas patrullas de la Prefectura oriental y una embarcación de la Armada de ese país. Las maniobras de las fuerzas de seguridad uruguaya pusieron en peligro la vida de los asambleístas que estaban en “El Pampero”, porque luego de encerrarlos, una lancha los chocó, colisión que rompió la baranda del barco y varias maderas. Pero, lo más grave fue que le aprisionó la pierna al asambleísta Gustavo Zapata, quien sufrió dos heridas cortantes y presentó luego un fuerte dolor en su tobillo.
El medio destaca que los incidentes en el río fueron muy graves y los asambleístas esperan un enérgico repudio del gobierno nacional y una queja de cancillería argentina, porque la agresión provino de la Prefectura Naval uruguaya, que intentaron -violando las leyes náuticas- aprisionar a las embarcaciones mediante cabos, los que fueron cortados por los vecinos que resistieron este abordaje.
Los asambleístas que participaron de la caravana náutica no dejan de reconocer como algo positivo la actitud que adoptó la Prefectura Naval Argentina, que se interpuso a la Prefectura uruguaya e impidió de esa forma, que las cosas pasaran a mayores. “Nos sentimos protegidos por la Prefectura argentina”, indicó el asambleísta Gustavo Zapata; quien además del dolor por los golpes recibidos en su pierna, expresó que su dolor más grande “está en el alma” porque, según su apreciación, esta provocación fue orquestada por las fuerzas de seguridad uruguaya.