En marzo pasado, el proyector dejó de rodar. Desde ese momento, solo se pudo trabajar con la venta de pochoclos para generar un ingreso mínimo y que la mercadería no se echase a perder. «Tuvimos que tirar 200 gaseosas que estaban vencidas», indicó. Además la idea era que no decayera tanto el ánimo de las ocho personas que trabajan en el cine. «No es fácil: era una manera de seguir estando en contacto nosotros; de seguir viniendo, que no faltara mucho tiempo para abrir», dijo.
Desde junio, la Fundación no pudo pagar la totalidad de los gastos porque priorizó el poco dinero que había, sacando de los bolsillos de los integrantes de la misma, para ART, salarios y obra social. «Quedaron unas deudas con las distribuidoras. Se verá cuando se vuelvas a la actividad», dijo. Además recibieron algunos ATP. «La situación es complicada», dijo.
El protocolo fue establecido por un técnico en Higiene y Seguridad basado a lo que se aplica en Europa. «En julio se lo llevamos al intendente Alfredo Francolini. Se lo presentamos como expediente y a los 10 días tuvimos una audiencia para ir viendo, para ir conversando para cuando se pudiera», dijo.
«Tenemos muy buena relación y estamos en contacto permanente con Alfredo. El los manifestó publicamente en un programa de radio que no faltaba mucho tiempo. Pero al ver la habilitacion de los shows en vivo y otras actividades culturales muy necesarias, porque los artistas locales pasan por una situacion muy triste, gravísima, dijimos ‘¿Por qué no nos suman a nosotros también?’ Queremos que nos visibilicen un poco porque nos sentimos como olvidados», dijo.
El protocolo corresponde al cine y no al teatro. Como primera medida, la venta de entradas sera online ya que no estará habilitada la boletería ni estará abierta la puerta de ingreso para que la gente vaya y consulte precios u horarios. «Por ahora eso no va a existir», dijo. Ya hace algunos años la venta de entradas por Interner está habilitada. «Ahora va a ser la unica alternativa a través de nuestra página como se vendió siempre», dijo.
«La venta se cortará una hora antes», dijo. «Le preadjudicamos online la ubicacion. Ya no entrás ni te sentás donde querés sino donde te adjudicamos con el distanciamiento lógico y necesario requerido para evitar contagios», indicó Aragón.
Además la produccion audiovisual se ve afectada al igual que el resto de las actividades culturales. Aragón sostuvo que la programacion será bastante poco atractiva para venir en masa al cine. «Serían mas bien remakes o peliculas ciclos. Habrá que inventar algo para que la gente tenga alternativas y nosotros podamos seguir trabajando», dijo.
«Es lo que están haciendo los cines que volvieron a abrir en todo el mundo: Karate Kid, Toy Story, Harry Potter, Cinema Paradiso o Volver al Futuro. Y con alguna pelicula que se estrene que son muy pocas porque la industria está parada. Se han corrido todos los estrenos para 2021», indicó en referencia al cine americano. La otra alternativa son los largometrajes europeos pero no tienen el poder de convocatoria de los productos salidos de Hollywood. «Hay cine nacional para dar también», dijo Aragón. Y una de las peliculas apuntadas es la dirigida por Nicolás Herzog que solo pudo darse durante tres días hasta que el cine sus puertas cerró el 16 de marzo pasado.
La fila para el ingreso se hará afuera, en la vereda,se tomará la temperatura a los espectadores. Las butacas habilitadas tendrán una separación físicas de tres metros de distancia entre cada una, excepto que venga una familia. Los sanitarios estarán habilitados, tal como bares y restaurantes, y Aragón sostuvo que tienen la suficiente capacidad como para que los concurrentes puedan ocuparlos con comodidad.
Las únicas personas que estarán en la sala serán los asistentes quienes les indicarán a los cinéfilos donde sentarse y cómo retirarse del salón. No podrán irse todos al mismo tiempo, amontonándose en la salida, sino que al encenderse las luces deberán salir primero quienes estén en las últimas filas y viceversa. Además habrá una voz en off explicando como evacuar la sala.
Al mismo tiempo, la mujer pidió que no se piense en el Odeón como los que existen en los shoppings, con salas reducidas en capacidad. «Este es un cine gigantesco, el unico de la ciudad, y tiene un funcionamiento diferente a lo que puede ser un cine de un shopping de las ciudades grandes», indicó.
Habrá un intervalo de no menos de dos horas entre pelicula y pelicula. Pero allí surge una duda. ¿Cuantos films exhibirán por día? Aragón dijo que probablemente proyecten una sola. Y ni siquiera está segura de que se exhiban largometrajes todos los días o solamente de jueves a domingo.
Pero recalcó un tema importante: el funcionamiento de un cine, a pesar de las limitaciones mencionadas, equivale a comenzar a reducir la distancia que aun resta para arribar a la tan ansiada normalidad. Aunque no todo el mundo vuelva a la pantalla grande ahora.
«En el mundo esta estudiado que quienes irán al cine van en rango etario de 15 a 30 años o niños. Los adultos mayores no van acudir por más que tengan ganas. Pero los niños, un sábado o un domingo con la mamá, para ver una pelicula infantil porque son los que llevan la peor parte encerrados en casa o los adolescentes pueden venir para no estar clandestinamente reuniéndose para ver una de terror como les gusta a ellos», expresó.
El coronavirus obligó al cine a cerrar sus puertas. Hasta que vuelva a abrir, será irreemplazable a pesar de la definición y las dimensiones que ofrecen las pantallas hogareñas más avanzadas. Carlos Morelli, conductor de Función Privada, dijo al diario La Nación en enero del año pasado: «las dimensiones del cine, la ceremonia del cine, la platea, el cine nació para ser visto en el cine y tiene que seguir siendo así».