Lo que realmente inquieta es el futuro de la empresa. “Nos hemos reunido en muchas oportunidades y en ningún momento hemos podido sacar nada en claro”, señaló. Si bien se informó desde la firma que había un socio dispuesto a invertir para reflotar el frigorífico, hasta el momento no “apareció nada en concreto”.
Mientras tanto, el frigorífico funciona tres días por semana, en turnos de siete horas. Antes, en promedio, se faenaban cerca de 100.000 pollos por día, de lunes a viernes. En la actualidad, se faenan 40.000 pollos tres veces a la semana, un 24 % de lo que se procesaba semanalmente. “La empresa quiere llegar a la mitad de lo que era antes con un solo turno”. La probabilidad de que la empresa elimine un turno completo dejaría a un centenar de trabajadores en la calle.
“La gente lo que cobra es muy poco”, indicó. Por día trabajado ganan $ 300 y los fines de semana les pagan $ 600 más. Vereda indicó que la suma que reciben supera lo que en realidad deberían ganar, dependiendo de la antigüedad y la categoría. En otros casos, deberían ganar más. “Lo único que hemos logrado es seguir manteniendo los puestos de trabajo con lo poco que estamos cobrando”, admitió.
Vereda indicó que ha mejorado un poco la producción de pollos en las granjas. “A futuro se está viendo que va a haber un poco más de faena pero tampoco es la solución”, indicó.