Los vehículos puestos en el mercado de la nación gala tendrían un motor alterado de cuatro cilindros diesel TDI de tipo EA189, que podría distraer cualquier control de contaminación y otras pruebas que logren detectar la expulsión de gases al ambiente.
En datos: Entre los carros que tendrían la alteración, se contabilizan 637.489 de los modelos Golf y Polo, 225.571 del Audi A3 y 111.681 de la marca Seat.
Desde el año 2009, Francia se ha convertido en cliente de la Volkswagen, al adquirir un total de 1.068.796 vehículos.
El gobierno francés criticó la revelación difundida por medios locales y ordenó poner en marcha, a través de su Ministerio de Medio Ambiente, un test aleatorio a vehículos de ciudadanos particulares para verificar sus niveles de gases contaminantes.
En contexto: recientemente el presidente ejecutivo de Volkswagen, Martin Winterkorn, renunció a su cargo tras asumir la responsabilidad en la adulteración de sus autos diesel que se encuentran en Estados Unidos.
La comprobación de estas irregularidades (emisión de gases tóxicos), constituye el peor escándalo en 78 años de historia de la empresa alemana.