Un diplomático consultado por la agencia Télam destacó que «quisimos y queremos una solución al conflicto y hacemos todo lo que esté a nuestro alcance, pero para el pueblo finlandés, con toda lógica, sería un escándalo si sugiriésemos a Botnia que tendrían que mudarse», apuntó.
El informante indicó que «el Estado finlandés tiene cero acciones en Botnia», pero recalcó que «así tuviera 10, 20 o las que fuera, tampoco podría decidir».
Sobre la empresa Kémira, que producirá químicos de última generación para la región, dentro del emprendimiento de Botnia, la fuente dijo que «el Estado finlandés tiene menos del 50 por ciento de las acciones, pero le cabe las generales de la Ley».
También, señaló que el Tratado de Garantía de Inversiones que Uruguay firmó con Finlandia y bajo el amparo del cual consta la iniciativa de Botnia «es un tratado común» a todos los que suele suscribir ese país.
«Este Tratado también estuvo vigente con Argentina entre 1994 y 2004 y es intención renovarlo, pero no tiene un significado como el que se le quiere otorgar», puntualizó.
Un sector de la asamblea de Gualeguaychú responsabiliza directamente a Finlandia por el origen del conflicto argentino-uruguayo, cuyo trámite formal transcurre en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.