El 7 de abril pasado, todos los secretarios generales de la Unión Ferroviaria junto con los delegados se reunieron en un plenario en Buenos Aires para analizar el panorama a nivel nacional. Al encuentro asistió el ministro de Transporte, Florencio Randazzo, quien les anunció que se invertirán $ 2.500 millones en las líneas Urquiza y San Martín (ambas estaban a cargo de ALL hasta el año pasado) a través de un préstamo que otorgará un banco chino. “El 50 % de es cifra se va a invertir en material rodante y el otro 50 % en material de vía”, dijo Fernández.
En el encuentro, el ministro les pidió “un poco de paciencia” a los asistentes. En tal sentido, Randazzo les recordó que cuando se hicieron cargo de los ferrocarriles sucedió el accidente de Once. “Se encontraron con un panorama totalmente desastroso”, acotó Fernández. Debido a que el mayor caudal de transporte se produce en la Capital Federal, Randazzo les dijo que quieren mejorar el servicio allí para luego proseguir con el interior del país.
“En nuestra empresa es poco lo que se ha hecho. Han comprado durmientes y ya algunos se están bajando acá en Concordia y en (monte) Caseros”, indicó. Pero no sólo hacen falta durmientes sino que además hacen falta rieles, locomotoras y material rodante. “Hay que hacer prácticamente una renovación casi total. Hay sectores muy críticos; otros no tanto”, indicó. Fernández dijo que se ha comprado material rodante al país asiático. “Ya está llegando al país”, señaló.
Uno de los sectores de vías más críticos se extiende entre La Criolla y Federación. “Los graves problemas son cuando llueve. Por la poca inversión que hubo y mantenimiento, cuando llueve empieza a desmoronarse, algunos sectores de las vías quedan en el aire”, indicó. En Concordia, una zona en muy mal estado se encuentra entre el puente Alvear y Camba Paso, donde se producen descarrilamientos a menudo (hubo uno hace tres semanas). “Cuando lo tenía ALL ellos libraban la vía para que cruce el tren y después no se hacía el arreglo que había que hacer en cuanto a nivelación, trochado, el peralte a las curvas, cambiar palos o rieles o juntas. Se hacía nada más para que la carga pase”, dijo Fernández.
“Como la empresa necesitaba que la carga llegara, es diferente al pasajero cuando tenés que cumplir un horario sino no sirve. Con la carga no, lo único que importaba era que llegara así demorara tres, cuatro o cinco días”, señaló el secretario de Acción Social.
Fernández fue más allá y señaló que en estos momentos no se puede hacer correr un tren de pasajeros en el ramal troncal que se extiende entre Federico Lacroze y Posadas. Si bien El Gran Capitán realizó el servicio durante varios años, lo hacía con mucha precaución, a escasa velocidad y por ello tardaba mucho tiempo en llegar a destino. “Hay sectores que pasaba a 10, 15 km/h”, señaló.
Maleza en las vías
La concejal Irma Bergalio (FPV) presentó el mes pasado una nota en el Concejo Deliberante reclamando al ferrocarril Belgrano Cargas que corte el pasto que crece al costado de las vías. Lo hizo en base puntual al intento de robo que sufrió por esos días un vecino del paso a nivel ubicado entre Chabrillón y Lamadrid. En la nota hace referencia a que la maleza se vuelve una ventaja decisiva a la hora de cometer un delito. “Cuando el pasto crece de tal forma, se vuelve lugar propicio para que se oculten; tanto para observar los movimientos de los vecinos como para después de cometido el delito esconderse ahí o dejar escondido lo que robaron para buscarlo después”, indicó la concejal.
Bergalio reclamó el desmalezado debido a que ayudaría a imposibilitar tanto la posibilidad de mirar como de esconderse como de esconder lo robado. Pero no sólo para el tramo de vías que cruza por el barrio Belgrano, ubicado dentro del centro geográfico de la ciudad, sino para la extensión total del trazado férreo en el ejido. Según le comentaron, la empresa ya había comenzado a trabajar en la zona sur, cerca del hospital Heras. La concejal estuvo en la zona sur en esos días y dijo que casi no veía a personas sentadas al costado de la vía. “Prácticamente no se las veía; estaban tapadas por malezas. Hasta árboles te diría que hay. Realmente hace falta una limpieza profunda y que se haga un mantenimiento de esa limpieza”, mencionó en marzo pasado.
Por su parte, Fernández indicó que hay un máquina cuya función específica es la de cortar el pasto como cualquier tipo de maleza, hasta árboles incluso. Pero se está reparando. “Creo que se le está haciendo la caja, un compresor y todo lo que es la parte hidráulica. Hay que hacerle mantenimiento. Una vez que esté en condiciones va a salir a trabajar. Esperamos que a la brevedad se ponga en funcionamiento”, indicó.
Si se tiene en cuenta ese detalle, el panorama actual es más parecido al semiabandono con que operó ALL que al futuro provechoso que todos esperan pero que se aproxima muy lentamente: como si fuese una locomotora que viene a paso de hombre. De todos modos, tampoco se puede revertir de un día para el otro la década de desguace de los trenes del menemismo.
Por último, el gremialista aseguró que el ferrocarril se mantuvo todos estos años debido al esfuerzo de los obreros. “Es indudable que se necesita una inversión. Es muy poco lo que ha hecho ALL y ahora tenemos la promesa, esperemos que cumplan. Creo que sí y soy optimista y que en un futuro no muy lejano volvamos a ver correr el tren de pasajeros”, indicó.