En la jornada de ayer fueron recibidas en el Juzgado Federal de Concepción del Uruguay María Ema Papetti, hermana del desaparecido Jorge Emilio Papetti; María Estela Zolaga de Moreno, hermana del desaparecido Julio Alberto Solaga Waingel; y Sandra Zalazar, hija del desaparecido Sixto Francisco Zalazar. También participaron del encuentro la abogada querellante María Cacciopoli, integrantes del Registro Único de la Verdad y Julián Froidevaux y Matías Germano de la agrupación Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S) regional Paraná.
El encuentro, que duró aproximadamente 40 minutos, se desarrolló en el despacho del titular de la Secretaría Criminal y Correccional Nº 1, José María Barraza, quien les informó sobre todo el trabajo que se viene desarrollando desde el juzgado que encabeza el juez Guillermo Quadrini para el esclarecimiento de las desapariciones ocurridas durante la última dictadura militar que se investigan en la denomina causa Área Concordia.
Esperanza renovada
Al salir del encuentro, Miércoles Digital dialogó con los familiares. “La reunión fue muy positiva, empezamos un nuevo camino prácticamente y estamos apoyando la investigación en todo lo que podamos hacer. Y vemos que hay muy buena voluntad. El secretario se comprometió a cumplir con lo que le corresponde”, expresó emocionada María Estela Solaga de Moreno.
Por su parte, Sandra Zalazar manifestó: “A mi lo que más me dio es esperanzas. La esperanza de que se sepa la verdad, y además destaco la muy buena voluntad de la persona que nos atendió. Me genera muchas esperanzas encontrar a mi papá, además de a todos los desparecidos. Tengo fe de que sí, de que va a llegar, para algo existe Dios, nada se mantiene oculto, siempre sale a la luz”.
En similar postura, María Ema Pappeti destacó: “El encuentro de hoy fue altamente positivo y nosotros estamos absolutamente convencidos de que va a llegar el momento de que se haga justicia, de que los responsables sean juzgados y estén donde tienen que estar, incluso hasta tenemos la esperanza de encontrar el cuerpo. Esto es lo que deseamos y vamos a ponerle todo el esfuerzo”. Además expresó: “Tenemos mucha esperanza en la abogada porque la vemos con muchísimo empuje. Estamos a varios kilómetros de Concepción, por eso es muy importante su trabajo. Y creemos que realmente empezó el momento en el que va a comenzar a avanzar la causa”.
Consultada sobre el diálogo mantenido en la reunión, Pappetti explicó que “el secretario dijo que están abiertas las puertas del Juzgado, que lo que necesitemos podemos venir a consultar, además de aportar testimonios o nuevos datos que tengamos en la causa, así que confiamos en que se va a hacer justicia”.
Cinco años después
En febrero de 2004, este cronista había tenido la oportunidad de dialogar con María Estela Solaga de Moreno y María Ema Papetti en las escalinatas del Juzgado Federal de Concepción del Uruguay, en el marco de la primera citación como testigos que les había realizado el juez federal Guillermo Quadrini, tras la reapertura de las causas por delitos de lesa humanidad, posibilidad generada a partir de la nulidad de las leyes de obediencia debida y punto final, derogadas por el Congreso en 2003.
Tanto el extinto semanario El Miércoles de Concepción del Uruguay en su edición 130 del 25 febrero de 2004, como el Semanario ANÁLISIS de la Actualidad en su edición 601 del 19 de febrero de 2004 reflejaron la cobertura periodística en la cual ambas familiares destacaban las esperanzas en torno a la reapertura de las causas.
Pasaron cinco años y las esperanzas de los familiares siguen firmes, sin embargo es necesario que la Justicia contemple los tiempos humanos y revierta la muy mala imagen que tiene la Argentina en torno a la impunidad que se le aseguró durante años a los responsables del terrorismo de Estado, ya que es un deber no sólo legal sino también ético y moral que tienen las autoridades judiciales tanto ante las víctimas, sus familiares y la sociedad, así como para las próximas generaciones.
Las desapariciones de Sixto Francisco Zalasar Trinidad (26 de mayo de 1976), Julio Alberto Solaga Waigel (22 de noviembre de 1976) y Jorge Emilio Papetti (22 de marzo de 1977) no pueden y no deben quedar impunes.
Expectativa de la querella
Miércoles Digital también dialogó con María Cacciopoli abogada querellante, quien explicó que “fue una reunión informal con la lógica inquietud de los familiares, más que nada por conocer si se requieren más pruebas o más hechos para la celeridad de la causa. Lo que les interesa a los familiares es sacar adelante la causa y ofrecer los medios de prueba que ellos tengan en su poder para que justamente el juez tenga más posibilidades para resolver las cuestiones que están pendientes. Esto se ha hecho en el marco de una nueva presentación, sobre todo de la señora Zalazar como querellante, y esperemos encontrar todas las pruebas necesarias como para que también le demos una pronta agilidad a esta causa que está un poquito detenida en el tiempo”.
Consulta sobre la cantidad de pruebas que se incorporaron en estos últimos cinco años a la causa, que había sido iniciada en los años `80 y fue truncada por las leyes de la impunidad, Cacciopoli contó: “Todavía no conocemos en profundidad la causa, ya solicitamos las copias para tener un buen conocimiento, para saber qué es lo que se ha producido y qué es lo que falta en la investigación”. Y señaló: “Estimo en que el compromiso del juzgado está en trabajar, eso es lo que se ha comprometido el secretario. Por parte de esta querella también está el compromiso de trabajar y con el correr de los días se harán nuevas presentaciones que tendremos que ver el resultado que vamos a obtener”.
Acompañamiento del Registro Único e hijos Paraná
“Desde el momento mismo de la creación del Registro, la propuesta y la tarea es poder acompañar y asesorar legalmente a los familiares en la búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia. Es un trabajo arduo el de desandar el largo camino de la impunidad en nuestro país, 25 años de democracia que se constituyeron con los responsables del genocidio más grande de la historia argentina libres e impunes, eso es lo que se está tratando de revertir en todos los puntos del país y en Entre Ríos en las dos costas”, manifestó Julián Froidevaux.
“En Paraná estamos trabajando arduamente y los responsables del genocidio en Entre Ríos son los mismos, por eso es importante poder estar presentes en Concepción del Uruguay con los familiares de Concordia, porque también son ciudadanos entrerrianos que fueron víctimas de un plan sistemático de eliminación de personas que tiene sus responsables y que esos responsables están impunes”, agregó.
En ese sentido, Matías Germano afirmó que “era una deuda pendiente acercarnos hasta Concepción del Uruguay y poder reunirnos nuevamente con la doctora Caccioppoli y los familiares de Concordia, con los que ya veníamos trabajando para presentar esta querella, que significa también un avance en el sentido de ampliar el horizonte en la provincia. Desde ya que como organización vinimos a acompañar y ponernos a disposición para colaborar en todo lo que podamos aportar, ya sea desde la presentación de documentación como también la búsqueda de testigos”.