De acuerdo a fuentes judiciales, a los tres médicos que tuvieron una importante participación en la atención que se le brindó a González tanto en el hospital Santa Rosa como en la única clínica privada de Chajarí o en consultorios privados, se les dictó la falta de merito, una instancia que los acerca mas al sobreseimiento definitivo, salvo que surjan nuevos elementos que puedan probar su responsabilidad en la muerte de la mujer. Estaban acusados de “homicidio culposo” en el marco de lo que podría haber sido una incursión en el delito de “mala praxis”.
Aun así, la causa en lo civil sigue en pie y el conductor de la maquinaria municipal (Braghini) que chocara a González cuando daba marcha atrás sin percatarse que ésta estaba muy cerca suyo permanece aún imputado.