“Tenemos la tarea de defender la Revolución Bolivariana de Venezuela, la Revolución Ciudadana de Ecuador y los movimientos sociales en Brasil y Bolivia”, ratificó el mandatario, durante una cumbre internacional social en apoyo a sus 10 años de gestión.
Morales afirmó que se siente orgulloso de las organizaciones populares de su nación y de América Latina, por su firmeza ante el dominio extranjero y el capitalismo.
Agregó que ahora “Estados Unidos no decide el futuro político de Bolivia, ni con el golpe de Estado ni con políticas económicas con el Fondo Monetario Internacional”, dijo.
Enfatizó que “No podemos abandonar a Dilma, a Lula y menos a Maduro”.