Respecto a la etapa de investigación Catalá comentó que la fiscal, Julia Rivoira, ordenó un allanamiento en la casa donde ella sabe que vive los que roban, “son varios, de la misma familia y ya tienen un hermano preso”. Sin embargo, la fiscal le dijo que no habían encontrado ni los elementos sustraídos, una notebook y un televisor y tampoco a ninguna persona adentro. “El allanamiento se hizo 24 hs después, claramente que no iban a estar”, remarcó Catala. “Algunos vecinos me dijeron que las personas que entraron ahora, son de la misma familia, pero que vivían por calle Lucas González. Siempre fueron los mismos, le robaron a todos el barrio y hace años que los reconocemos”
En tanto, la familia damnificada organizó un encuentro con el resto de los vecinos de la zona y todos coincidieron en la creciente inseguridad del barrio y la necesidad de implementar más seguridad. “Fue mucha gente que yo no conocía y que se presentó a darnos su apoyo y a contarnos que se sintieron aterrados con lo que pasó en mi casa, porque este es un barrio de trabajo y la gente tiene que salir y a veces quedan los chicos adolescentes solos”. Asimismo, Catala remarcó que el sexta vez que le entran a su casa y le roban “pero ahora es diferente” porque fue un asalto a mano armada y con su hijo tirado en el piso. “Si bien creemos que entraron porque pensaron que la casa estaba sola mi auto estaba afuera, así que ya no se qué pensar. Están todo el tiempo vigilando lo que haces y esperando para entrar”.
Respecto a la presencia policial, la victima insistió en que es casi nula. “Hay un sólo policía parado a la vuelta de mi casa, pero a los que estamos por acá no nos sirve de nada porque estamos en calle Regimiento 6 de caballería, que es la lindera al Arenal y ellos andan por el otro lado que es mas iluminado. Y claro que los ladrones no van ahí porque ya saben que están”. Del mismo modo recordó que el intendente, Enrique Cresto, les había otorgado una moto para patrullar pero ahora se la dieron a otro barrio que está en Chabrillón Y Victorino Simón. “Son todas promesas, pero no hay nada. Hasta ahora sólo habían robado cosas materiales y sabíamos que en algún momento iba a pasar a mayores y pasó con mi hijo. Para tratar de prevenir un poco necesitamos más iluminación en el barrio y más presencia policial: una garita o una moto. Ya no sabemos con quien más hablar.