Según el relato que Pérez efectuó a DIARIOJUNIO, su hijo partió de su casa (ubicada en el barrio San Jorge) a las 11 hs. del día sábado “y nosotros nos enteramos que estaba internado en el hospital recién a las 20 hs, después que nos avisó la policía de la comisaría Cuarta”, dijo.
Pérez, que trabaja como encargado en una plantación de arándanos llamada “Azul Berrie” dijo que “cuando lo vimos no lo podíamos creer, su cuerpo estaba golpeado y moreteado entero, el médico nos dijo que lo habían descerebrado a golpes”, relató.
Para mí, prosiguió, “fue la policía, porque tiene todo todas las marcas de las gomas esas que usa la policía, además, la bicicleta estaba en la comisaría no sabemos quien la llevó hasta allá, es muy lejos”. Consultado acerca de cuál podría ser la razón para que al policía se ensañe tanto con un chico discapacitado (retrasado mental, según su padre), nos dijo “y…debe ser que le han preguntado cosas y como el chico no habla, le deben haber pegado para que lo haga, al no hacerlo, lo castigaron”. La explicación del dolido padre (que aclara que su hijo nunca hablaba y que solo se sentaba y miraba), deberá confrontarse con la autopsia que se le realiza en este momento a la víctima.
Por lo pronto y siempre según los dichos del padre, el médico que atendió a Darío le aseguró que tenía un “edema cerebral a causa de las patadas en la cabeza”