Pese a la novedad que produjo la irrupción de los ultraderechistas de Vox en el Parlamento, no alcanzó para que la derecha le dispute el poder.
En los comicios se eligieron los 350 diputados y 208 senadores que conformarán el nuevo Parlamento español, aunque en el caso del Senado se completan con varias decenas más elegidos en las Cámaras legislativas regionales.
La participación electoral en España superó el 60%, lo que representa un aumento de cerca de 10 puntos porcentuales en relación a los comicios de 2016. El secretario de Estado de Comunicación, Miguel Angel Oliver, confirmó que hubo “una subida generalizada en cada una de las comunidades y una subida importante a nivel nacional”.
De esta manera, se registró la segunda participación más alta en España desde la vuelta de la democracia en 1977. El actual récord se dio en 1993, cuando se registró al final del día una participación del 76,44% en la victoria del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).