Desde la cooperadora sostuvieron que el edificio, que costó casi 3 millones de pesos, “es justo que tenga el cuidado que requiere”. Cisneros, además, enfatizó que todos deben comprometerse en la tarea. “Una vez que nos entreguen la concesión del edificio, tiene que empezar el trabajo de la comunidad, de los docentes, de los padres”, añadió.
Por el otro lado, se manifestaron inquietos por los nombramientos que requiere la escuela. “Ya hemos presentado notas en el Consejo General de Educación, le hemos presentado al ministro de Justicia, Obras y Servicios Públicos y Educación, Sergio Urribarri y no hemos tenido respuesta alguna hasta la fecha”, sostuvo Cisneros.
“Es necesario el personal que estamos pidiendo: dos preceptores, dos ordenanzas, un sereno, un portero y un vicedirector”, detalló el titular de la cooperadora. Los integrantes de la cooperadora sostuvieron que los cargos son necesarios para que los alumnos “tengan mejor educación, la higiene que necesita la escuela y para que no se destruya”.
“La zona hoy donde funciona la escuela es más segura de donde va a funcionar. Nosotros estamos alertados por ello, nos hemos movido todos estos días, nos hemos reunido con las cooperadoras, los docentes, con los directivos y eso es lo que estamos velando”, dijo Cisneros.
Leonardo Alanís, vicepresidente de la cooperadora, y Luis Antonio Monzón, tesorero de la cooperadora. Al respecto, Monzón sostuvo que el pedido lo elevaron pero recalcó que no han tenido ninguna contestación al respecto. “Queremos que él pueda ver y que nos diga que vamos a ser escuchados como representantes de los padres. Nos costó mucho sacrificio conseguir la escuela. Pero queremos cuidarla y si no la empezamos a cuidar desde ahora, ¿qué esperamos en un tiempo más?”, expresó.