Borrego de Fuser detalló los daños acaecidos durante le temporal. “Hemos sufrido daños en los sectores productivos. Se derribaron dos tinglados afectando gran parte de la maquinaria, el techo de la casa del sereno, el techo del sector de las porquerizas, algunos invernáculos fueron dañados, los aleros de la escuela. Además tuvimos problemas con los cables y demás, pero la Cooperativa ya se hizo cargo” dijo.
Los tinglados resguardan maquinarias y herramientas. “Son galpones sin paredes. Las estructuras cedieron y se aplastaron. El techo se cayó sobre las maquinarias. Necesitamos sacar un acoplado y optamos por pedir a algún un productor de la zona. Por lo menos necesitamos levantar el techo para que no siga afectando a lo que está debajo” agregó.
Al otro día de la tormenta, el sábado, estuvo en la escuela el Director Departamental, Víctor Fassi, y el arquitecto Moisés Jassán, titular de la Regional de Arquitectura. “Sacaron fotos con todos los daños. Incluso, al otro día vino el de la policía para sacar fotos y hacer informes. Hablé personalmente con el intendente Cresto, que siempre nos ha estado apoyando. Hemos tenido respuesta que se van a hacer cargo y demás pero hasta la fecha no ha pasado nada y me preocupo porque hay que desarmar esos tinglados, la escuela no cuenta con los elementos para hacerlo porque es como que se desarmaría más y afectaría más la maquinaria, que la necesitamos para ocuparla en los sectores productivos” dijo, preocupada, la directora. La casa del sereno fue reparada por el personal de la escuela “con los elementos con que cuenta la escuela”, manifestó.
Escasez de recursos propios
Los antecedentes sobre daños en la escuela no son alentadores. “Tengo una nota del año 96, cuando estaba el director departamental anterior (N de la R: Prof. Mario Acevedo). Por una tormenta también, con importes de la parte productiva de más de $ 3.000, que se pidió un subsidio para ello y eso nunca llegó” señaló Borrego de Fuser.
La institución está cerca de cumplir 30 años. Arrancó en 1975, en el predio del Polideportivo. Desde 1993 se encuentra en Colonia Yerúa, 20 km. al sur de Concordia, frente a predio denominado Juan XXIII. Desde entonces, la directora denuncia que el Estado nunca se ha hecho cargo del mantenimiento. “Nunca hubo partidas para el mantenimiento. El Estado aporta el sueldo para los docentes y la partida para el comedor escolar. Lo demás lo tiene que generar la misma institución” explicó.
“La escuela está muy lejos de poder realizar el mantenimiento. A la escuela a veces la puede apoyar la cooperadora pero no alcanza. Y con la parte de la producción de la escuela hay que apoyar las cuestiones productivas que son más bien didácticas. Se produce de la huerta que gran parte va al comedor. Después está la parte de cerdos pero el costo que tiene para darles de comer deja muy poco. La parte de apicultura anduvo bastante bien. Tenemos una quinta cítrica que son diez hectáreas que no conforma una unidad rentable” detalló.
Luego resumió que “en definitiva, la escuela no conforma una unidad productiva que deje rentabilidad para poder seguir invirtiendo. La escuela ha podido hacer remiendos pero necesitamos un aporte para mejorar las instalaciones”.
La directora aseguró que ya hay dos escuelas que ya se las auxilió. Se trata de la N° 17, “Diógenes de Urquiza”, y la N° 106, “Don Augusto Niez”. “Estas son escuelas estatales” subrayó, dejando en claro que el mantenimiento tiene que provenir del Estado.
350 alumnos concurren diariamente a la escuela. “En el 93, eran aproximadamente 180 alumnos. La escuela necesita aulas. Si bien se están construyendo dos, las necesidades son más debido a que la matrícula ha aumentado porque se han incorporado los 7° y que tiene en la oferta educativa posee el Proyecto Técnico en Producción Agropecuaria, título a nivel nacional” puntualizó la directora.