A principios de año, en la escuela no comenzaron las clases debido a los problemas de infraestructura. Esa situación permitió sacar al expediente del letargo y finalmente llegó la licitación de la obra. “Ahí se definió trabajar en tres turnos, de seis horas cada uno, en esas diez aulas”, explicó la gremialista.
Pero ya transcurrieron 30 días desde que se abrió la licitación y estiman que es lapso más que suficiente para que se otorguen las obras a una empresa constructora. “No tenemos nada en la escuela; ni un cartel de inicio de obra ni la empresa trabajando”, sostuvo.
Además de las 13 aulas clausuradas, no funciona el comedor y no hay ordenanza del turno intermedio. “No tenemos un ordenanza para cada turno”, remarcó. “Están totalmente clausuradas porque algunas tienen peligro de derrumbe; otras tienen filtraciones de agua; otras tienen problemas eléctricos. Entonces no se pueden usar”, dijo. Las 10 habilitadas también ingresan en el proyecto de puesta en valor. “Hicieron un arreglo provisorio para que puedan trabajar en esas 10 aulas mientras se esté haciendo la puesta en valor. Se va a hacer primero la parte más complicada y luego los chicos pasarían a esas aulas y se arreglarían las aulas donde están ahora”, dijo.
El comedor de la escuela también está clausurado. Es una obra relativamente nueva “pero no le hicieron los encadenados”. De hecho, aseguran que se puede observar a través de una rajadura en la pared hacia el otro lado de la misma.
“Lo que se planteó el lunes o el martes es hacer un taller con padres y alumnos en la escuela para trabajar esta problemática, acerca de cómo viene esta situación. Y también trabajar el derecho a una escuela digna para poder enseñar y aprender”, recalcó.
Al mismo tiempo, se decidió hacer una movilización a la Dirección Departamental de Escuelas y a la Zonal de Arquitectura. Pero la marcha no tiene fecha ya que depende de las novedades que vayan surgiendo.
Por último, Chapitel dijo que necesitan que se designe a un Jefe de la Zonal de Arquitectura en Concordia. La repartición está acéfala ante la renuncia del último encargado. A veces trasladan los interrogantes a Fabián Vallejos, director departamental de escuelas, pero no siempre tiene respuestas para todos los interrogantes. Y, a veces, dialogan con el secretario a cargo pero tampoco pueden darles seguridad alguna en muchas oportunidades, sobretodo del seguimiento de los trámites y el inicio de nuevos expedientes para otras escuelas.