El concejal Jorge Ferrera (PJ) fundamentó su negativa a prestar el acuerdo porque recordó que, el año pasado, cuando se inició el expediente para la creación del fiscal de faltas, los ediles hicieron numerosas reuniones con Hourcade. “Tuvo mucho que ver en toda esta organización. Siempre nos acompañó en todos los actos administrativos que el Ejecutivo y el Concejo Deliberante requirió”, expresó.
En otro segmento de su argumentación, sostuvo que “hay que tener memoria”, y que a Hourcade “se lo utilizaba para hacer el control de alcoholemia en los boliches bailables, y ayudó muchísimo a mitigar la venta de bebidas alcohólicas a menores de 18 años”. El fiscal saliente retornó a la oficina de Defensa del Consumidor. El único concejal del Nuevo Espacio presente, Ricardo Zubillaga, coincidió con Ferrera porque sostuvo que habían prestado su consentimiento para que el fiscal sea Hourcade.
Ferrera, además, se preguntó porque el Ejecutivo se resistió a aprobar la norma que requería el acuerdo del Concejo, y, en cambio, cuando asumió Pessolani “en un mes o dos meses pidieron el acuerdo, cuando está finalizando la gestión”.Y ese mismo dato, el escaso tiempo transcurrido desde su nombramiento, fue alegado como obstáculo para ratificarlo porque no se pudo realizar una evaluación de su trabajo.
“Este gobierno está en franca retirada y me parece una falta de respeto que se esté nombrando gente hasta último momento”, señaló la concejal Mireya López Bernis (PJ) adelantando su voto negativo. Dedujo que la designación “afecta un cargo que podría ser elegido por la futura gestión”, y que “el festival de designaciones” en planta permanente sigue porque en agosto se jornalizaron nueve contratos más.
Extrañamente, la única voz que se escuchó en favor de la ratificación de Pessolani no partió de ningún edil justicialista -se sabía de antemano que Mónica Galli, Heriberto Pezzarni y Martín Santana estaban a favor por “obediencia debida” al intendente Cresto pero no abrieron la boca- sino de Roberto Chabrillón. El edil integra Todo Por Concordia, un bloque que llegó al Concejo como opositor pero que se desdibujó a poco de comenzar la gestión. Basta sólo con recordar que la esposa de Marcos Wdowiak, María Rosa Galindo, fue designada como Jueza de Faltas para darse cuenta del nivel de independencia del bloque, dividido desde hace bastante tiempo.
Más extraño aún es que Chabrillón comenzó alegando en contra del proceder del cual deriva la designación que ratificaría minutos después. “Toda la vida, las distintas autoridades del partido peronista que gobernaron esta ciudad designaron la gente a dedo; jamás concursaron un cargo”, sostuvo. Emparentó al justicialismo, por esa costumbre, con los gobiernos de facto y pidió a la futura gestión que rompa con la tradición “militar- peronista” de no concursar los cargos.
Pero, más adelante, pidió ceñir el debate en la idoneidad del postulante. “Si no encontramos nada para descalificarlo al Dr. Pessolani, yo creo que esa designación se debe hacer”, sostuvo.
Cuando no hubo más posturas –Ricardo Larocca (UCR) también se manifestó a favor de los concursos pero, a diferencia de Chabrillón, sus palabras fueron coherentes con su voto porque se negó a prestar el acuerdo-, se pasó rápidamente a la votación. Y las cinco manos levantadas (Galli, Pezzarini, Santana, Wdowiak y Chabrillón) alcanzaron para ratificarlo a Pessolani como Fiscal de Faltas, porque sólo había nueve ediles presentes.
Lo extraño fue la ausencia de Roberto González (PJ) -otro edil que permanecerá en su escaño hasta el 2011- quien, se supone, hubiese coincidido con López Bernis y forzado a un desempate. De todos modos, el presidente del Concejo, Luis Fonseca, obligado a destrabar la votación, probablemente se hubiese volcado a favor del postulante que llegó, según dicen, por intermedio del diputado Enrique Cresto o del ex-secretario de Gobierno, Rubén Dri.
Pero la incógnita quedará instalada sobre el comportamiento de los ediles si también hubiese acudido Gladis Tribulatti. Porque los cinco votos no alcanzan ni para llegar al desempate y, si no era ratificado, Pessolani no hubiese durado más que un suspiro luego del 10 de diciembre del 2007.