Los tres legisladores fueron parte del núcleo duro del denominado Grupo Talleres, un sector de efímera existencia que nació con el común denominador de la oposición a la candidatura a gobernador de Sergio Urribarri, que el gobernador Jorge Busti sostenía en ese momento. Luego, terminaron trabajando para Solanas.
Pero apenas pasadas las elecciones de marzo las diferencias con el jefe comunal de Paraná se hicieron evidentes. En los frecuentes asados del sector es común una ironía, cuya autoría algunos le atribuyen a Berthet. “A nosotros no nos fue tan mal, si al final sacamos 120.000 votos pese a que tuvimos que pelear contra Busti, contra Urribarri y contra Solanas”, es la frase que alude a las dificultades para sostener la candidatura del intendente paranaense y al magro resultado logrado en la capital provincial, donde Solanas perdió unos 45.000 votos respecto de los comicios de 2003.
Pero ayer, y no en tono de broma, uno de los “voceros calificados del solanismo”, el concejal Humberto Gracia, respondió a la chanza. “En realidad Berthet, Cresto y Adami siempre estuvieron con Busti”, señaló en un reportaje radial.
Lo cierto es que el grupo de Tala dará a luz esta tarde un documento que reafirme su alineación con el bustismo, más allá de que a la pretensión de Cresto de incorporarse a la lista de candidatos a diputados nacionales del PJ en tercer lugar haya que “mirarla con prismáticos por lo lejos que está”, según bromea el ex compañero de fórmula de Solanas.
Justamente esa pretensión fue el origen de la tensión entre Busti y Urribarri que salió a la superficie la semana pasada.
Decisión K
En tanto, el solanismo se alistaría en la disputa del segundo lugar en las elecciones de octubre frente al radicalismo con la intención de sumar el tercer senador al kirchnerismo.
“Lo local ya está definido: perdimos y claramente. Pero podemos construir una propuesta con el Nuevo Espacio y algunos dirigentes que en marzo estuvieron con la Lista 2. Lo importante es que no sea a los codazos”, señaló un referente del sector, sin dar mayores precisiones y bajo la condición de mantener el anonimato hasta que se haga oficial el anuncio.
Lo cierto es que el grupo no tiene nada seguro y que algunas luces de alarma se encendieron esta semana, cuando dirigentes del Nuevo Espacio –incluido el ex candidato a gobernador Emilio Martínez Garbino– relativizaron la posibilidad de una alianza con Solanas.
A muchos allegados al actual intendente les preocupa la posibilidad de que no participe en ninguna de las listas de octubre, porque entienden que significaría una importante declinación del sector.
Alineadas
Dos de las principales referentes femeninas de la ex Lista 100 se reunieron ayer con Busti para tratar temas de gobierno, pero ambas manifestaron su alineamiento con el gobernador.
La intendenta de La Paz y diputada provincial electa por la Lista 100, Lidia Nogueira, se reunió con el mandatario y al término del encuentro destacó “el buen entendimiento que existe con el gobierno provincial” y también “la madurez política que impera en esta relación”.
Durante la reunión Nogueira solicitó apoyo para encarar diferentes obras en su ciudad. “Estamos en diálogo permanente a partir del 18 de marzo con el gobernador Busti para demostrar la madurez política que requiere hoy la entrerrianía en las necesidades de nuestro pueblo”, destacó la intendenta tras la reunión, en la que también participó el senador Hugo Berthet.
Nogueira llegó a la Intendencia en la lista del Nuevo Espacio y le entregará el mando a su hermano, José Nogueira, quien ganó en la del justicialismo.
Busti también recibió a la intendenta de Villaguay, Sandra Sánchez. Al término del encuentro se anunció que en 15 días comenzará el pavimentado de 25 cuadras.
La intendenta no manifestó su “adhesión” al gobierno de Busti y advirtió que el distanciamiento partidario “fue territorial, no en contra de las candidaturas provinciales”.
Sánchez llegó a la Intendencia en la lista del PJ como viceintendenta, y asumió luego del fallecimiento de Carlos Fuertes. Su candidato a la Intendencia se ubicó en cuarto lugar en marzo con el 8,4% de los votos mientras que el justicialismo ganó con el 48,3%.