En realidad, hoy los vocales de la Junta tienen previsto sesionar para aprobar una norma que impide que estos locales, donde su principal actividad es la explotación sexual, estén ubicados en el casco urbano de la localidad. Si, puesta en vigencia la ordenanza los propietarios de estos bares de copa no cumplen, la comuna tendrá la facultad de clausurarlos.
Según publicó ayer diario El Día, la norma fijaría facultades para el presidente comunal, por medio del código de faltas y procedimientos, el intendente Francisco Fiorotto podrá aplicar sanciones y castigar la desobediencia.
En realidad la ordenanza que estableció que los bares de copa no podían estar en el radio urbano, es de 2007, y desde entonces dos “wiskerías” (El Caburé y 5comentarios) se niegan a trasladarse a otra zona, tal como lo fija el decreto 161 del Comisionado Municipal Alberto Bettendorff.
Por ese decreto se determinó erradicar de la zona urbana los prostíbulos existentes en el lugar desde hace más de 20 años.
Los que están instalados deberán trasladarse y, de ahora en más, no se habilitarán más este tipo de locales, como “wiskerías”, clubes nocturnos y similares.
Ese decreto fue ratificado por la actual Junta de Fomento mediante la Ordenanza Nº 001 del 9 de enero de 2008, la primera luego de que se erigiera como Municipio de Segunda Categoría.
Estas casas nocturnas debían trasladarse en un plazo preestablecido (antes del 30 de septiembre de 2008) a una franja ubicada sobre la ruta internacional 136. Dos, de estos locales, cumplieron. Una se negó, por lo que el dueño interpuso una acción judicial, que no prosperó.
Vencidísimo el plazo fijado para que se trasladen, hoy los concejales tienen previsto sancionar una ordenanza que autorizará al presidente de la Junta a actuar como juez de Falta y proceder a la clausura de estos locales.
Además de esas normas, en Pueblo Belgrano existe por Ordenanza la Licencia Social, que fue sancionada el 21 de mayo de 2008 –recordó el diario gualeguaychuense— que establece una “herramienta jurídica ciudadana”, por la cual el pueblo previamente informado decide sobre medidas o inversiones que se pretenden hacer en el pueblo y que puedan afectar la saludo el medio ambiente.
Esa norma ya se aplicó en dos casos: uno, el de la instalación de una antena en Pueblo Belgrano. El otro, el de las “wiskerías”. Luego de que una de estas se negara a retirarse. En esa oportunidad, los ciudadanos levantaron unas 350 firmas al pie de una solicitud dirigida al presidente de la comuna, en la que pedían el retiro de dichos negocios.