Azambuyo ante esto le dijo que no tenía porqué salir porque el no molestaba a nadie y ni siquiera escuchaba lo que se debatía. Ante esto, el señor Robledo y la señora Balbuena, según refiere el mismo Azambuyo, decidieron convocar a la policía para que desalojara al periodista. Algo insólito, inaudito y vergonzoso en este estado de derecho en que vivimos y por el que tantos murieron. Indudablemente que mas allá que Robledo y Balbuena aparentemente tomaron la decisión, la responsabilidad recae en la Intendente, quien indudablemente habrá dado instrucciones precisas para tal situación. En caso contrario, si la decisión fue de dos empleados entendemos que se han tomado atribuciones que no le corresponden, cometiendo una barbaridad y que debería tener la sanción que les corresponde.
En el comunicado enviado a DIARIO JUNIO por el Círculo de Trabajadores de Prensa de Villaguay, también se denunció que “si bien no se pudo confirmar y nadie reconocería esto” existiría un funcionario muy molesto con algunos periodistas, “y habría dado órdenes para que al menos a tres trabajadores de prensa, no se les cursen más invitaciones e informaciones desde el área prensa del municipio. De confirmarse esta información, es otro hecho más de la intemperancia de algunos funcionarios que aún hoy no tienen ni idea de lo que es vivir en estado de derecho”.