En Concordia, durante el segundo semestre de 2016, según datos difundidos por el Indec a fines de marzo pasado, el 43 % de la población (30,5 % de los hogares) está en situación de pobreza y el 8,7 % de la población en situación de indigencia. La indigencia es definida como la “falta de los mínimos recursos económicos para poder vivir”. En consecuencia, se entiende que una persona indigente no reúne los recursos suficientes como para cubrir una canasta básica de alimentos. Muchas de esas personas son quienes acuden diariamente a la Gruta de Lourdes.
Petelín explicó que diariamente acuden 370 personas debidamente inscriptas a comer a la parroquia. “Ese es el número al que nosotros debemos dar”, dijo. No obstante, dijo que es “muy difícil” decir que no pueden darle a quienes no pertenecen a ese grupo dado las instrucciones recibidas del Ministerio de Desarrollo Social. De lo contrario, no alcanzaría ni siquiera para asistir alimentariamente a quienes están anotados.
En consecuencia, quienes no reúnen los requisitos para ingresar al comedor que, por otra parte son difíciles de obtener, se amontonan en la puerta de la secretaría de la parroquia. “Entonces todos los días tenemos cantidad de personas que no entran en el comedor. Tenemos todos los días hasta las 11 de la noche cantidad de personas”, dijo.
Por fuera de las 370 que acuden al comedor, el párroco estimó que 100 personas acuden diariamente a la parroquia. Petelín dijo que las personas que aparecen no tienen un perfil determinado sino que hay de diferentes edades. Al menos, desde la parroquia piden que no vayan menores de edad sino los adultos responsables a cargo.
Además tampoco se trata exclusivamente de vecinos de la Zona Sur. “De todos lados aparecen. Cuando alguien sabe que en algún lugar se da, vienen de La Bianca o de cualquier lado a buscar alimentos”, describió.
Respecto de la situación laboral de quienes necesitan ayuda, los describió como “changarines” o trabajadores en condiciones “inestables”. Cuando se transitan épocas como las actuales, donde hay menos posibilidades laborales y consecuentemente mengue el ingreso económico, comienzan a endeudarse “por todos lados”. Cuando consiguen cobrar algo, utilizan el dinero para abonar lo que adquirieron con anterioridad. En consecuencia, se quedan sin recursos rápidamente.
No obstante, aclaró que hay días que no tienen nada para darles. “Cuando no tenemos, no tenemos. No sabemos qué decir pero no tenemos. Que se le va a hacer, no tenemos otra solución”, dijo. Sin embargo, eso no impide que la gente siga concurriendo. “Todos los días hay gente al horario que uno abra hay gente esperando para la comida, buscando alimentos”, indicó.
O, por el contrario, hay días en que si tienen. Dado que la parroquia recibe donaciones, cuando tienen alimentos disponibles entregan lo que reciben. “Tratamos de ser equitativos en las cosas que se dan”, resaltó.
Todo se complica cuando, por distintas circunstancia, se cierra un comedor comunitario. Eso fue lo que sucedió en el barrio Gruta de Lourdes. “Al cerrar ese comedor, más se nos incrementa el número de comensales que van a pedir comida”, dijo.
Petelín dijo que el incremento de los asistentes no es algo que lo sorprenda dado que fue progresivo y no un proceso rápido e inesperado. Pero diariamente se debe enfrentar a una situación “dolorosa” al no poder darles respuesta a muchos. “Nos cuesta y nos duele”, indicó.
Por todo lo expuesto, el padre remarcó que la parroquia Gruta de Lourdes recibe donaciones individuales por parte de persona que, en forma desinteresada, deciden acercarse para colaborar. Por eso reiteró el llamado a quienes puedan colaborar para que acerquen lo que crean conveniente. “Alimentos de todo tipo son siempre bienvenidos y de corazón quiero agradecer a todas las personas que acercan generosamente con una buena disposición porque sienten que ayudar nos hace bien a todos. Así que les agradezco a quienes colaboran”, remarcó.
Banco de Alimentos
El Banco de Alimentos de Concordia, entidad cogestionada por Cedesco y Cáritas publicó un resumen de lo recibido y distribuido durante 2017 dando cuenta de las prestaciones alimentarias realizadas y familias asistidas. Nicolás Oneto, presidente de Cedesco afirmó que a pesar del esfuerzo y el empeño que se le pone a esta empresa social estamos viviendo una situación que nos supera.
Al respecto, Oneto responsable de la recuperación y logística del proyecto sostuvo que: “estamos haciendo un trabajo interesantes, procurando asistir a la Cáritas en su obra social, pero además estamos trabajando de igual a igual con otros merenderos, en la medida que nos garantizan un seguimiento y un orden de trabajo. La idea es que todo lo que concentra el Banco de Alimentos está a disposición del sector más necesitado de la ciudadanía local, por eso estamos poniendo mucha atención y esfuerzo en llegar a esos sectores con la mayor precisión posible”.
En relación a la situación social Oneto afirmó “que estamos viendo con mucha preocupación la situación social, crece el número de personas que reclaman asistencia, crece el número de familias en situación de marginalidad, es francamente muy doloroso ver que algo tan elemental como el alimento no alcanza a muchas familias de concordia.”
Por último Oneto informó que “además estamos trabajando con la Red Argentina de Bancos de Alimentos, porque es preciso el trabajo en red con los otros doce Bancos que existen el país. Por otro lado también estamos trabajando un acuerdo con otras cadenas nacionales e internacionales de supermercados e hipermercados. Si logramos acordar con ellos seguramente vamos a tomar mayor volumen aún, y a la vez estas firmas podrán cumplir responsablemente con nuestra comunidad.”