La consultora Carrier y Asociados, que realiza informes sobre la industria de la telefonía celular, emitió un trabajo en el que se afirma que "tres años atrás, en la Argentina se robaban a los usuarios aproximadamente unos dos millones de celulares anualmente", agregando que "al no haber surgido desde entonces
ninguna medida para evitarlo o disminuirlo y considerando el mayor valor promedio de un celular actual como consecuencia de la popularización de los smartphones, nada hace pensar que esa cifra haya bajado, quizás más bien lo contrario".
Aunque parece abultada la cifra de 225 teléfonos robados por hora, o dos millones por año, se debe trazar la comparación con la cantidad de aparatos activos en el país, que ronda los 60 millones actualmente.
Sólo el año pasado se comercializaron unos 14 millones de equipos nuevos, en su enorme mayoría los denominados smartphones (teléfonos inteligentes), que tienen un costo importante.
Hasta 300 pesos por equipo Se calcula que por un "smartphone", las bandas que roban teléfonos pueden recibir entre 100 y 300 pesos, comprados por
"cuevas" donde los comercializan ya con otro chip y en perfecto funcionamiento.
Cuando los equipos son vendidos, tienen un costo que no llega a la mitad de su precio oficial.
NA.