Los días 14, 15, y 16 de junio a las 8, 30 hs. en el salón de audiencias de la Sala en lo Penal de Concordia, se llevará a cabo el debate oral y público de la causa caratulada «Giménez, Miguel Alberto y Otros-privación de la libertad abusiva y otros» expediente 737, en la que se tratará de esclarecer el hecho ocurrido el 12 de Julio de 2003, día en que apareció muerto Víctor Ramón Balbuena flotando en el arroyo Ayuí chico en la zona de Villa Zorraquín.
Balbuena fue interceptado por un patrullero policial junto a otros dos jóvenes, Javier Morales y Horacio Rodríguez. Todos fueron brutalmente torturados y luego arrojados moribundos a las heladas aguas del arroyo Ayuí , lugar en el que a causa de todo ello muere Balbuena.
Actualmente están con Prisión Preventiva por tormentos y Homicidio calificados, varios efectivos policiales : Orlando Omar Barrios, Néstor Mario González , Miguel Alberto Giménez y José Darío Leiva. La tipificación que sostuvo tanto la Querella a cargo del abogado Martín Jáuregui , como la Fiscalía de Instrucción a cargo del José Costa es Privación de la libertad abusiva y torturas seguida de muerte .
Jáuregui también es querellante de la madre de Horacio Esteban Rodríguez Y Claudio Javier Morales.
Uno de los mayores logros investigativos se concretó con los resultados de las pruebas genéticas realizadas sobre muestras del cadáver de Balbuena con elementos pilosos con bulbo hallados en el móvil 300 de la Policía, así como respecto de restos de sangre de Rodríguez y Morales que hallaron compatibilidad con sus respectivas cadenas de ADN
La trascendencia del caso está vinculado a varios hechos. El primero de todos es que se recuerdan pocos casos de torturas seguidas de muerte ocurridos en la historia de esta ciudad, en la que los policías implicados llegan a la instancia judicial del juicio oral y público ; en segundo lugar, los jueces a quienes les tocará decidir la suerte de estos funcionarios policiales implicados, son titulares que llegaron a ese lugar por el esfuerzo individual (luego de pasar por el tamiz del Consejo de la Magistratura) y no por el dedazo de nadie. Por último, la justicia tendrá la posibilidad de reivindicar a la democracia, mostrando la enorme distancia entre esta y la impunidad con la que los sistemas dictatoriales atropellan los derechos humanos más elementales, como el de la vida.