Los objetivos centrales de la manifestación están orientados a dar a conocer la situación, y congregar la mayor cantidad de trabajadores de distintos gremios para conformar un grupo común que impulse «la defensa de los derechos que tenemos todos los trabajadores de los distintos sectores».
Las carpas están montadas desde hace unos tres días y estarán allí hasta el lunes.
Anoche se llevó a cabo una nueva asamblea entre los presentes para analizar los pasos a seguir. Como se había informado, este sábado a las 10 de la mañana realizarían una marcha acompañados por trabajadores de otros gremios que se han solidarizado, sin embargo, Domínguez remarcó a Uno este viernes por la tarde que «no queremos hacer demostraciones de fuerza ni ‘aparatear’ para meter miedo, lo único que queremos es que la gente conozca cual es nuestra situación, y que estamos luchando para cambiarla».
Manuel Paredes, otro de los delegados, afirmó que desde la conducción del sindicato «nunca nos apoyaron» ni los acompañaron cuando realizaron paros por despidos y reclamos salariales. «Nos mandaron gente de Paraná para que me aprieten», denunció.
CON NOMBRE Y APELLIDO
El escrache con nombres en las pancartas y los panfletos, están dirigidos a la cúpula del sindicato: Danilo Schab, Francisco Vereda y Carlos Tedesco, a quienes acusan de «traidores».
«Los trabajadores decidimos movilizarnos para decir basta y los dirigentes sindicato, legos de responder a los reclamos resolvieron realizar una asamblea extraordinarias ‘aparateada’, con la presencia de patotas de otras ciudades que impidieron el ingreso de los trabajadores y el misma desafiliaron a nuestros delegados. Con esta trampa intentaron destruir la organización de los trabajadores», remarcan los manifestantes en el acceso a Concepción, donde entregan folletos explicativos sobre su protesta.
Por otra parte las autoridades sindicales señalan a los delegados que fueron expulsados y encabezan la protesta, como los autores de hechos de violencia contra domicilios particulares de los gremialistas.