Lamentablemente su amigo, asesor, pariente o socio abogado, no es una persona que contribuya a su imagen. Lo peor del caso doctor, es que usted prefirió quedarse al lado del abogado abandonando a amigos leales que dieron la cara por usted –como lo hice yo en una época-. Debo confesar que la decepción me produce un enorme dolor.
Porqué será doctor que, como usted bien sabe, su propio partido no lo apoyó cuando perdió las elecciones por pocos votos, en la contienda con el ingeniero Orduna?. Será que lo conocían mejor que los que hoy estamos decepcionados? Usted bien sabe que esos pocos votos que le faltaron eran de su propio partido.
Usted siempre puso por delante su irracional antiperonismo antes que la construcción de una sociedad armónica y en paz a través de una conversación plural y abierta con quienes piensan distinto. Es una manera muy personal de ver a la sociedad!!!
Aunque cuando pudo hacer algo cuando fue electo diputado, la verdad es que no se vió nada. ¿Qué proyecto suyo de importancia aprobó la legislatura? ¿Qué hizo como diputado además de conseguir un puesto en el directorio de la CAFEGS para su amigo, pariente o socio, el abogado?. ¿Qué hizo como Director de Odontología de la Provincia?, cargo que suplicó a Sergio Montiel y al que luego renunció cuando el barco se hundía.
Usted siempre decía que a la gente hay que decirle la verdad. Y ahora me doy cuenta que lo decía no como un hombre que mira más allá y con la responsabilidad de los verdaderos líderes. Hoy está muy lejos de practicar aquella sentencia: usted lo sabe muy bien. Anda por la calle mendigando votos para intentar volver a la cooperativa con su amigo el abogado y para ello es capaz de crear cualquier historia y si es mentira, no importa. Volviendo a su amigo siempre se ufanaba de leer a Maquiavelo.
Es una lástima!!!
La duda que tengo es si usted ha cambiado o siempre fue así y ahora lo conocemos tal cual es.
Usted ya es un hombre grande que podría mirar la vida con la altura y la serenidad que da la madurez a los hombres sabios. Sin embargo, pareciera que hasta ahora ha adquirido solo la madurez por los años, faltándole la altura y la serenidad, tal vez por falta de verdadera sabiduría.
Dr Giorgio, la soberbia y la ambición mezclada con las mentiras no son propias del espíritu de la lista amarilla de la que usted alguna vez formó parte.
Usted, ahora no tiene nada que ver con la lista amarilla de la actual conducción de la Cooperativa Eléctrica, por lo cual deberá optar por otro nombre y color.
¿Qué le pasó Dr Giorgio?