Cáceres explicó que para toda actividad laboral que se desempeñe en el ámbito rural, es la Comisión Asesora Regional del Ministerio de Trabajo, la que esta obligada a fijar las condiciones de trabajo y categorías para el personal que será ocupado en esta producción.
Insistió en varias oportunidades con que “es una actividad nueva y el trabajo es irregular en materia de permanencia o estabilidad”. Ya que para esta primera etapa se ocupara una cantidad importante de personas, únicamente para la cosecha.
Pero destacó que luego habrá que perfeccionarse para otras tareas como la poda de la planta o el trabajo en el galpón de empaque.
Anticipando que en conjunto con la estación local del INTA “seguimos trabajando, para que una vez que se termine este curso de recolección, comencemos con los cursos de otras tareas, como la poda de la planta de arándano”.
Así como la recolección se llevaría a cabo durante los mese de octubre, noviembre y diciembre, “para enero febrero se estaría haciendo la poda y de esta manera estaríamos dando cierta continuidad, por lo que estamos trabajando en otras capacitaciones”.
Cantidad de trabajadores
Consultad sobre cual es la cantidad de trabajadores que hoy está demandando esta nueva actividad, eludió el dar números precisos.
Dio que “en tema de podas, depende del daño de la planta, ya que de acuerdo a esto se incrementa la necesidad de mano de obra o no”. Mientras que “en lo que respecta a la recolección se calculan entre 10 y 12 personas por hectárea”.
Ante la pregunta repetida, se remitió a los datos estimados por la Asociación de Productores de Arándanos, quienes anunciaron que necesitarán entre 1800 y 2000 personas, para concretar la cosecha de finales de año.
Fue allí donde el dirigente rural dijo no tener “conocimiento” de una gran demanda de mano de obra. “Este año por lo menos nosotros no tuvimos este tipo de consulta”.
Según explicó, “esto se debe a que la cosecha empieza con poco personal, hasta que llega un pico que seguramente se dará a fines de octubre, y después nuevamente comienza a descender la necesidad de mano de obra”.
Sueldos y categorías
En materia de remuneración vale remarcar que cada trabajador tiene un sueldo mínimo de $630, que el caso de los titulares del Plan Jefes y Jefas de Hogar que sean seleccionados de los cursos de capacitación, tendrán que sumar los $150 de plan, ya que según se confirmó oficialmente, el programa no será perdido por los trabajadores. Siempre y cuando no pasen a formar parte de la planta del personal estable de un establecimiento.
Con respecto a las categorías que se establecieron para los trabajadores de esta producción, Cáceres explicó que “hay categorías de trabajadores que tienen cierta similitud con la citricultura, pero hay otros que son específicas de la actividad del arándano, por ejemplo la categoría del dosificador”. Siendo mas especifico, puntualizó que “la fertilización se trabaja por el riego y goteo, por lo que tiene que haber una persona especializada en el trabajo de las bombas. Como para individualizar los lotes que hay que fertilizar y los lotes que no, la cantidad del producto que se utiliza y otras particularidades”.
En ese sentido, el dirigente de UATRE remarcó que “es importante el hecho de categorizar, porque así se valora la tarea del trabajador en estos establecimientos”.
Por el momento, las distintas tareas en un establecimiento dedicado a la producción de arándanos están divididas en 16 categorías.