Benedetti aseguró que el proyecto será aprobado en ambas cámaras, y cree que es probable que la presidenta Cristina Fernández decida vetar la ley. En ese escenario, cuando la oposición insista con la ley, y para ello necesita los dos tercios del Senado, se verá “claramente qué gobernadores están con el federalismo y cuáles no… Si la Presidenta la veta, debemos revertir ese veto, lo que sería darle oxígeno a las provincias, a sacarles del corsé que tienen todas las provincias respecto del gobierno nacional”, explicó.
Otro cálculo, más conservador, indica que el reparto del 100 por ciento de esos fondos garantizaría a la provincia algo así como 300 millones de pesos extras, aproximadamente un 10 por ciento más de la actual coparticipación, según calculó el ex ministro de Economía y asesor del Senado provincial, Marcelo Casaretto.
El Senado nacional, con la flamante mayoría opositora, podría aprobar una modificación para coparticipar el total del impuesto (ya no el 30 por ciento) de acuerdo a la conocida fórmula del 54, 66 por ciento para las provincias y el resto para la Nación.
La iniciativa busca que las provincias obtengan un piso no menor al 34 por ciento de lo recaudado por la alícuota sobre los Créditos y Débitos Bancarios. No obstante, la reforma prevé que se haga conforme a las disposiciones de la Ley 23.548 sobre Coparticipación Federal de Impuestos, la cual establece que las provincias reciban el 54,66 por ciento.
En tanto, la senadora nacional Blanca Osuna (FPV-Entre Ríos) aseguró esa no es la “discusión de fondo” sobre recursos.