Según fuentes parlamentarias, el debate se extenderá varias horas y continuará hasta esta noche, ya que hay anotados cerca de 30 oradores.
Al abrir la sesión extraordinaria, el senador del Frente para la Victoria, Daniel Filmus, como miembro informante del oficialismo, ratificó la necesidad del acuerdo para «destrabar una causa paralizada» y consideró que el acuerdo no implica una plena confianza en Irán.
Sostuvo que existe la posibilidad de que Irán no cumpla con el acuerdo, pero dijo que en ese caso «la culpabilidad y la condena internacional serán mucho más fuertes que el hecho de que hoy Argentina lo haya puesto en el banquillo».
El debate se extenderá varias horas y continuará hasta esta noche, ya que hay anotados cerca de 30 oradores En su discurso, Filmus afirmó que el gobierno argentino «no tiene nada que ver con la forma de pensar de Irán» y negó que la firma del entendimiento esté vinculada a un acercamiento de la política de Argentina con la de Irán.
«Es un régimen que niega el Holocausto, que niega la existencia del Estado de Israel y que agrede a las minorías y las persigue. No tenemos nada que ver con esa manera de pensar», explicó, aunque remarcó la necesidad de «destrabar la causa» para que «no haya impunidad» y «para que los acusados por el crimen de la AMIA enfrenten a la justicia argentina».
Desde el radicalismo, el senador Ernesto Sanz adelantó que su bloque rechazará el acuerdo firmado con Irán y consideró que «no es verdad que la causa» por el ataque a la mutual judía -que dejó 85 muertos en 1994- «esté estancada y paralizada».
Lamentó además que no se haya «escuchado» a las autoridades del Poder Judicial sobre su parecer respecto del acuerdo, y consideró que la posición del fiscal de la causa, Alberto Nisman «es clave» para entender el curso de la investigación.
En tanto, y en representación del peronismo disidente, la senadora por Salta, Sonia Escudero, adelantó su rechazo al texto y cuestionó la conformación de la «comisión de la verdad».