De acuerdo con Lozano, para estimar el valor del salario mínimo se lo debe considerar en relación con la canasta familiar, pero como el diputado descree de las mediciones realizadas por el INDEC, propone una alternativa.
Así, si se midiera la inflación con el método que sigue el Centro de Estudios Buenos Aires City -dependiente de la UBA- “a junio del 2009 el salario básico debería ser de $2.996,30 y el salario mínimo de 1.800 pesos”.
El economista también se refirió a que, siguiendo el mismo método, la canasta familiar para una familia tipo debería ser de $3.745,4 en junio de este año.
“Cuando la Argentina era un país industrial de pleno empleo y extendido grado de salarización formal, el salario básico de convenio representaba el 80% del valor de la canasta familiar, y el salario mínimo el 60% del básico de convenio”, explicó Lozano en un informe.
Y continuó: “Si computamos la actualización de la canasta familiar según la estimación realizada, a junio del 2009 el salario básico debería ser de $2.996,30 y el salario mínimo de 1.800 pesos”.
“Desde diciembre de 2006, el IPC oficial ha dejado de ser una referencia válida”, lanzó el economista en su informe.
Es por eso que Lozano realizó estas proyecciones teniendo en cuenta la inflación medida por el centro de estudios de la UBA que dirige Graciela Bevacqua, especialista que se dedicaba a la medición del Indice de Precios al Consumidor (IPC) hasta la intervención del INDEC por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno.
Actualmente, el salario mínimo se ubica en $1.240 mensuales, y según adelantó el titular de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano, la central pedirá llevarlo a $1.450 o 1.500 pesos.
Lozano afirmó: “Frente a la convocatoria al Consejo del Salario y registrándose un nuevo incumplimiento del Gobierno nacional a la ley constitutiva de este organismo, que establece que para fijar el salario mínimo debe realizarse una encuesta que releve las necesidades de un trabajador sin carga de familia para vivir razonablemente en la Argentina, el único criterio objetivo para establecer un valor es el que explicamos” en el informe.
CONVOCATORIA. Además, el diputado cuestionó el momento elegido para realizar la convocatoria al consejo y aseguró que de esa manera se perjudica a los trabajadores.
“El Gobierno convoca a fijar el salario mínimo al finalizar la ronda de negociaciones colectivas en lugar de hacerlo al comienzo, para obligar a que la decisión salarial que se adopte opere como piso de las negociaciones y fortalezca la capacidad de negociación de los trabajadores. Al fijarlo al final, lo que hace es establecer el salario mínimo en función de lo que los empresarios dijeron que podían pagar”, enfatizó.
En otro orden, estimó que “resulta inadecuado discutir valores salariales sin considerar la situación diferencial de las pequeñas y medianas empresas y de las diferentes regiones del país”.
“Al no tomar en cuenta esto, y sobre todo en un contexto de recesión, no se hace más que promover más condiciones para la concentración económica, o bien, mayor distancia entre las definiciones legales y la realidad. No tomar en cuenta este criterio que aquí señalamos puede dar lugar a una mayor expansión del empleo clandestino”, añadió.
Por último, consideró “importante” destacar que “en un país donde casi el 60% de las fuerzas laborales se encuentra por fuera del circuito formal, la fijación del salario mínimo no opera como piso real del ingreso de los trabajadores”.
Es por eso que sostuvo que “se necesita inscribir el debate del salario mínimo en el marco de políticas públicas de alcance universal que hagan posible establecer un piso de garantía de ingresos y de derechos para el conjunto de los hogares”.
“De acuerdo a nuestros cálculos, el salario mínimo nunca podría ser inferior a los $1.800”, concluyó.
Fuente: BAE