El rector analizó el reclamo de los trabajadores no docentes y explicó – como en reiteradas oportunidades- que “es el Consejo Superior, como órgano máximo de gobierno, el único que estatutariamente debe tratar y aprobar los temas vinculados a los créditos y afectaciones presupuestarias”, y continuó: “ni el rector ni los decanos tenemos facultades para aprobar el otorgamiento de una beca de capacitación, y ninguna asociación gremial tiene la atribución para solicitar a las autoridades que violemos el Estatuto”.
En este sentido, el rector informó que “el Consejo Superior nunca eludió el compromiso de atender los reclamos del personal” y que “resolvió tratar la solicitud de una beca de capacitación de manera prioritaria cuando existiesen los fondos suficientes para otorgarla. Pero los refuerzos presupuestarios que estaban previstos recibirse en el transcurso del 2008 nunca llegaron, de manera que la Universidad no pudo abordar ninguna de las muchas necesidades presupuestarias, entre ellas, el reclamo por una beca de capacitación”.
Eduardo Asueta fundamentó su total oposición al paro explicando que “el pedido de una beca de capacitación por única vez no justifica una medida de fuerza como ésta que – según informaron desde la Asociación Gremial- se extenderá por varias semanas. No representa la urgencia de un reclamo salarial, por eso me parece injusto que se haya adoptado esta decisión veinte días antes de que se reúna el Consejo Superior, que como ya he dicho, es el único órgano de gobierno que puede tratar la solicitud y resolverla”.
Conocida la noticia de que el paro se extendería durante dos días de la próxima semana, el rector finalizó diciendo: “cumplir y hacer cumplir todas las disposiciones estatutarias ha sido una constante de mi gestión. De ningún modo tomaré una medida que vaya en contra de estos principios”.