El enojo presidencial dejó a salvo al jujeño Eduardo Fellner, que cuenta con el respaldo de Kirchner y de Eduardo Duhalde, elegido presidente del partido. En este marco de alta tensión, se concretaron nuevas renuncias a la flamante conducción partidaria. A las dimisiones de Acevedo a la Secretaría de Derechos Humanos y de Mario Das Neves a la vicepresidencia del Consejo, se sumaron los alejamientos de mandatarios allegados a Kirchner, como El formoseño Gildo Insfrán quien renunció a la Secretaría de Interior partidaria, y el tucumano José Alperovich que hizo lo propio con la de Finanzas. Esta tarde también renunció Jorge Busti a la Secretaría de Interior, según lo indicó el propio gobernador al sitio ANALISIS DIGITAL. La misma actitud en las ultimas horas, asumió el gobernador bonaerense Felipe Solá, quien renuncio a la vicepresidencia partidaria, con lo que la flamante conducción del PJ se transforma en una cascara vacía.
De acuerdo con lo señalado por fuentes partidarias el distanciamiento entre el gobierno y otras líneas internas de peronismo -entre ellos un sector del duhaldismo y el delasotismo- lo reflejaron también las declaraciones del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, otro de los portavoces de las posiciones oficiales.
Fernández admitió que el gobierno tiene «una diferencia conceptual grande» con sectores del PJ, y lanzó críticas, aunque sin mencionarlos, a Hilda «Chiche» Duhalde y José Manuel de la Sota, por los discursos que la diputada y el gobernador cordobés pronunciaron en el congreso del justicialismo. A De la Sota lo cuestionó por sus declaraciones críticas hacia organismos de derechos humanos, en tanto que disintió con la diputada bonaerense, que había sostenido que sólo «trasnochados» podrían pensar en un proyecto político serio por fuera del PJ, en obvia alusión al armado «transversal» del kirchnerismo.
«Si se dice que hay que ser un trasnochado para pensar que puede haber un proyecto de país distinto al que propone el peronismo, entonces bueno, yo debo estar entre los trasnochados. Yo creo que se puede promover un modelo de país que surja del ideario de los que son peronistas y de los que no», enfatizó. «Allí sí puede ser que empiecen a asomar diferencias», entre kirchneristas y otros sectores del PJ, agregó.
El funcionario también cargó contra «la intolerancia de los que no quieren escuchar, de los que sólo quieren cantar la marcha, aplaudir e irse, y postergar un debate que la sociedad se está dando», en lo que puede ser leído como una crítica al diputado Eduardo Camaño, otro referente del duhadismo. «Cantemos la marcha, hagamos algo», había dicho Camaño, al final del Congreso para tratar de que no continuarán las diferencias entre las distintas líneas que habían cristalizado minutos antes Cristina Kirchner, «Chiche» Duhalde y Olga Ruitort de De la Sota.
Fernández relativizó, en tanto, la importancia de la estructura del PJ para la gobernabilidad: dijo que lo más importante es contar con «un grado de consenso social importante y el gobierno lo tiene».
En el caso del gobernador entrerriano, el texto de la renuncia de Busti explicará “Creo que este es el momento de jugar posturas importantes y no podemos afectar la marcha del Gobierno por este tipo de cosas. A (Mario) Das Neves lo llamó Kirchner (para que renuncie) en cambio tomo esta decisión desde mi reflexión de militante justicialista y de gobernador, desde la idea de lo que creo que debe ser la postura del peronismo entrerriano. A mí no me llamó nadie”, explicó ayer el gobernador, dice hoy Diario Uno.