Fue la primera de una serie de audiencias –en total serán cinco– que tendrán lugar en la Comisión de Comercio para debatir esa iniciativa. El jefe de la bancada oficialista en la Cámara baja, Agustín Rossi, y una decena de miembros de su bloque alternaron su presencia en la comisión que encabeza Juliana Di Tullio (FpV), a cargo del llamado a las audiencias. La oposición no acudió a la cita. Los diputados de ese espacio impugnaron la convocatoria ante el presidente de la Cámara, Eduardo Fellner. El argumento fue que el trámite parlamentario del proyecto no se inició como correspondía y reclaman otro giro a comisiones, fijando como cabecera a la de Asuntos Constitucionales, que preside Graciela Camaño (Peronismo Federal).
El primer expositor fue Gustavo Granero, de la Federación de Trabajadores de Prensa (Fatpren), quien sostuvo que para una verdadera libertad tiene que haber más medios y provisión de papel democráticamente distribuido. En igual sentido se manifestó Edgardo Carmona, del Sindicato de Prensa de Rosario. Carmona dijo estar “peleando por un modelo distinto de país, por lo cual es necesario horizontalizar la producción de contenidos”. Jorge Déboli, del Grupo Editorial Informes de La Plata, denunció que los medios gráficos chicos no pueden cerrar la brecha que se produjo entre el aumento del valor del papel desde 2002 hasta la fecha, que fue del 420 por ciento, y el aumento que tuvieron en el precio de tapa y la publicidad en el período, que roza el 150 por ciento.
Entre todas las disertaciones sobresalió la exposición de la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, por el tono duro de sus conceptos. “¡Tienen tanto miedo de que el pueblo tenga el papel para decir la verdad!”, exclamó. Hebe calificó además el accionar de Papel Prensa como “terrorismo puro”. La presidenta de Madres agregó que los empresarios mediáticos “no se bancan que el país esté mejor y que el pueblo lo sepa”.
Otro testimonio fuerte fue el de Beatriz Paglieri, directora (suspendida) por el Estado en Papel Prensa. Paglieri aseguró que Clarín se apropió de las acciones clase “A” para “ejercer el monopolio en la producción y decidir a quién le vendía”. “No sólo definía los criterios para asociarse y vender papel, sino también controlaba el crecimiento del mercado interno”, explicó. Según expuso, la empresa tenía estimado producir este año 180 mil toneladas y sólo alcanzó 150 mil. “Sólo produce para autoabastecerse. Al interior del país sólo llega una cantidad que puede cubrir las necesidades del 10 por ciento de los diarios”, agregó.
Di Tullio adelantó que el ministro de Economía, Amado Boudou, realizará en los próximos días diez foros con diarios del interior para que los representantes del sector de las provincias puedan sumar su voz al tema. Al debate también fueron convocados representantes de diarios nacionales como Página/12, Ambito Financiero y Crónica, editores de diarios del interior (Dypra), de distintos medios de Córdoba y especialistas y académicos como Damián Loretti y Roberto Gómez, entre otros. En total, fueron 27 expositores.
Mientras se llevaba a cabo este debate, la Procuración del Tesoro de la Nación presentó un recurso extraordinario para que la Corte Suprema revoque el fallo de la Cámara Comercial que dejó sin efecto la intervención judicial en Papel Prensa. El procurador, Joaquín da Rocha, realizó la presentación que ahora deberá ser resuelta por la Sala C de la Cámara Comercial, quien de hacer lugar al planteo tendrá luego que elevar la causa a la Corte.