Las expresiones de Macri apenas conocido su triunfo en Capital minimizó el triunfo y los festejos de Massa que, ayudado por los multimedios ya se probaba el saco de presidenciable. El vano intento de Massa para mostrarse menos derechoso de lo que es, hasta llegar a negar su alianza con el empresario capitalino, solo pudo servirle tácticamente pero, en lo estratégico, no parece haber sido una buena decisión. Los festejos de ayer comenzaron a esfumarse luego de los dichos de anoche.
La “tribuna de pensamiento” de La Nación, ayer domingo y subidos a un triunfo al que le faltaba nombre ya le indicaban a la Corte Suprema de Justicia que debía poner punto final al fallo sobre la Ley de Medios y le aconsejaban “bregar por la república”. Hoy el grupo Clarín destaca el triunfo de Massa que “arrolló”, pasando por alto la unidad mostrada por el oficialismo y el aquelarre opositor.
La recuperación del oficialismo en casi todo el territorio nacional no debe haber estado en los cálculos de los opositores, las urnas hablaron, aquí en Entre Ríos recuperó 6 puntos casi los mismos que se recuperaron a nivel nacional y ese dato, sumado a la enorme división opositora debe ser leído con cuidado por la ciudadanía y por la Corte que ya lleva 4 años de aceptar la no aplicación de la ley de Medios, en rigor, una ley clave para la democracia.
LO QUE SE AVECINA, LAS VARIANTES
Las variantes sobre lo que se avecina son casi infinitas, de allí que no da para hablar de triunfos arrolladores.
Veamos. Como decíamos en la introducción, Massa, que ciertamente es la esperanza blanca del establisment, deberá sortear varios inconvenientes, el primero de ellos, armar una estructura nacional de la que carece así como el karma de un bonaerense para llegar a la presidencia que sería lo de menos.
Los supuestos peronistas que se iban a pasar masivamente a sus filas, parece estar tan lejos como la China. Deberá convencer a De la Sota y mostrar que puede lograr no solo ganarle a Insaurralde sino a todo el Kirchnerismo para lo cual, y ateniéndonos a estas elecciones, deberá obtener más del doble de los votos que sacó ayer.
Los más de 40 puntos logrados por Binner en Santa Fe, lo siguen ubicando como presidenciable y, por tanto, no sería de descartar que la UCR piense en una alianza que, a su vez, deberá definir si con Binner encabezándola o como acompañante ya que la ex esperanza blanca mendocina, Julio Cobos, hizo una excelente elección en su territorio y difícilmente resigne con facilidad el primer lugar.
Lo mismo ocurre con la muy buena elección de los candidatos de UNEN en Capital Federal que logró con Pino Solanas como candidato quitarle el lugar que el FpV tenía en el senado. ¿ cómo se alinearán Elisa Carrió, Pino Solanas y la UCR capitalina a la hora de decidir un frente extendido a todo el país. Y lo que es más importante con qué políticas públicas convocarán a ese frente con personajes tan pero tan disímiles.
Y queda Macri que no solo revalidó títulos en Capital Federal sino que logró el segundo lugar de sus candidatos en Santa Fé y Entre Ríos.
A su vez y todo esto que mostramos va del centro a la derecha. En ninguna de estas variantes aparece lo nacional y popular o la centro-izquierda variante que sigue representando el oficialismo. Lo de Pino es un simple oportunismo político que no resiste el menor análisis sí lo que se quiere plantear es que alguna de esas variantes que él acompaña puede ser mejor que el actual gobierno en materia de políticas públicas distributivas o socialmente más justas.
Este muestrario da una pauta de la cantidad de propuestas. Macri como claro referente de la centro derecha que ya anticipó que en sus listas no habrá ex ministros K en un claro mensaje para Massa y sus seguidores. O sea, ahí nomas ya son dos variantes de la centro derecha.
Otra posible propuesta haciendo esfuerzo por unirlos desde aquí es la de que Cobos y Binner se pongan de acuerdo para integrar una fórmula común.
Quedará la alianza UNEN de Capital que tratándose de candidatos de la talla de Lilita Carrió ; Pino Solanas ; Lousteau y otrossss, no resulta fácil distinguir o anticipar lo que harán.
En fin, demasiadas variantes para seguir hablando de «fin de ciclo», menos aún si se piensa que la Presidente Cristina Fernández de Kirchner cuenta con más del 50 % de imágen positiva y ayer recibió de todo el arco que conduce, un más que categórico respaldo. El supuesto fin de ciclo no es más que una expresión de deseos de quienes ya no saben que hacer para difuminar a los K.