Porque no nos engañemos… dinero hay. El estado tiene fondos, que recauda internamente o que ha pedido prestado a los organismos de crédito internacionales, condenando a la Argentina al triste papel de ser la eterna pagadora de intereses de deuda.
Pero los destina a subvencionar la espectacular fuga de capitales que estamos asistiendo tan naturalmente delante de nuestros ojos, a través de la combinación de lebac – dólar – letes, perfectamente calculada cuando eliminaron todos los controles estatales que había para regular los movimientos financieros y de grandes capitales.
Y ahora –repitiendo la triste historia 2000/2001- con la “asistencia” del FMI, para que los poderosos de siempre se lleven hasta la última gota, y cuando no haya más, continuar con nuestros recursos naturales puestos como garantías en todos los créditos externos. En este marco no es novedoso que las universidades públicas se queden sin presupuesto, que no haya paritarias para los docentes, que retiren las becas a los estudiantes, que haya que suspender proyectos investigativos, y que algunas facultades estén pensando en cerrar sus puertas.
Es el efecto buscado indudablemente, para terminar privatizando el sistema y que solo estudien los que puedan pagar. Ya lo dijo la gobernadora Vidal “los pobres no llegan (entiéndase no deberían llegar) a la universidad” Esa frase desnuda la concepción ideológica de Cambiemos. Apuntan a una educación para pocos, privada, elitista y empresarial.
Por eso aplaudimos que los docentes, estudiantes, y toda la comunidad educativa, tome la iniciativa de exigir al gobierno que cumpla con su obligación constitucional de sostenimiento de la Educación Superior como Bien Público y como Derecho, destinando los recursos necesarios para tal fin, y convocando a paritarias libres para discutir salarios dignos. Esto merece el acompañamiento de toda la población, de los demás gremios, y de todas los partidos y expresiones políticas que defiendan el interés nacional por sobre cualquier otro poder.
Recordamos además que en el mes de junio de este año se conmemoró el centenario de la Reforma Universitaria de 1918 que con sus postulados de autonomía universitaria, gratuidad, cogobierno y libertad de pensamiento, se extendió por toda latinoamérica y podríamos decir que -junto a los premios nobel- es otro de nuestros orgullos nacionales . Hoy hay que gritar con mucha fuerza NO NOS VAN A BORRAR 100 AÑOS DE HISTORIA TAN FACILMENTE. ACA ESTAMOS LISTOS PARA RESISTIR.