El Fondo Monetario Internacional (FMI) propuso hoy un mega plan con una inyección de U$S 50 mil millones. El plan tiene como objetivo que al menos al 40% de la población mundial esté vacunada para finales de año, retomar la actividad económica y lograr una recuperación mundial sostenible.
El FMI enfatiza que ahora se reconoce que un “final sostenible” de la crisis económica está directamente vinculado al final de la crisis sanitaria. “Desde hace tiempo venimos advirtiendo de una peligrosa divergencia en la situación económica”, agregó Georgieva.
“Esto no hará más que empeorar a medida que se amplíe la brecha entre los países ricos que tienen acceso a las vacunas y los países pobres que no lo tienen”, lamentó la directora gerente en declaraciones citadas por la agencia de noticias AFP.
Lo que el organismo financiero estima que ayudará a poner un manto de igualdad en el acceso a las vacunas y medicamentos contra el covid en medio de una pandemia inusitada que afecta con mayor crudeza a los países más pobres, no puede dejar de generar otra vez interrogantes sobre el destino del préstamo otorgado al gobierno de Mauricio Macri, el más importante en la historia de la institución.
Si con 50 mil millones se planea vacunar a casi la mitad de la humanidad para fines de 2021, ¿qué hubiera sido de la Argentina si esos 57 mil millones de dólares no se hubieran ido por la “canaleta” de la fuga de divisas, la bicicleta financiera, permitiendo que el gobierno de Macri usara el préstamo para vender dólares en el mercado (infringiendo el propio Estatuto del FMI) y la campaña electoral de 2019?
En 2020, Mauricio Claver, un alto miembro del equipo del ex presidente de EEUU, Donald Trump, reveló que el préstamo fue concedido por razones políticas y pese a la oposición de los gobiernos europeos, debido a la presión de Estados Unidos, con el objetivo de apoyar al gobierno de Macri y evitar que perdiera las elecciones de 2019.
A raíz de ese acuerdo sideral y la utilización que se hizo de esos fondos, el ex presidente, junto a los ex ministro de Hacienda Nicolás Dujovne y el ex ministro de Finanzas Luis Caputo, están denunciados por la Oficina Anticorrupción (OA) por administración fraudulenta infiel agravada en perjuicio de la administración pública y malversación de caudales.