El FMI afirmó que el nuevo gobierno argentino "ha iniciado una importante transición para corregir desequilibrios macroeconómicos y distorsiones microeconómicas".
Entre esas medidas, el organismo multilateral destaca que se han tomado medidas significativas para avanzar en esa transición mediante el levantamiento de restricciones al mercado cambiario, la eliminación de varias restricciones al comercio internacional, y el anuncio de las principales directrices del marco macroeconómico y la supresión parcial de los subsidios a la energía.
De todas maneras, mientras que para el 2015 el FMI pronosticó un crecimiento del PBI real en Argentina del 1,5 por ciento, para este año el organismo multilateral pronostica que será de menos del 1 por ciento.
Respecto de la situación de la región, el FMI señaló que "en el caso de América Latina y el Caribe, se prevé que en 2016 el crecimiento sea negativo por segundo año consecutivo, la primera vez que algo así ocurre desde la crisis de la deuda de 1982–83, que desencadenó la 'década perdida' para la región".