(Sigue textual)
Leyendo en contexto no podemos ignorar, las manifestaciones y saqueos en Brasil el año pasado, las maniobras de sedición sufridas en Argentina en diciembre, las corridas bancarias. Antes fue el intento de golpe en Bolivia, el desplazamiento del Presidente Lugo en Paraguay, el intento de magnicidio a Correa en Ecuador, el Golpe a Zelaya en Honduras, y finalmente ahora, las virulentas manifestaciones en Venezuela que son una muestra causal del como cierta ultra derecha y derecha ligada al capital especulativo, al narcotráfico, y con larga trayectoria en este tipo de actos, golpean a los gobiernos progresistas de la región con un fuerte azuzaje de los medios hegemónicos que inducen a que ciertos ciudadanos crean que la salida superadora de los gobiernos populares de la región se podría modificar mediante la muerte, la intimidación y la violencia.
Casa de la Amistad con los Pueblos de América viene desde hace años ayudando y colaborando con este proceso político particular de inclusión, crecimiento y hermandad. Sirve a modo de reflexión que nuestros humildes aportes hayan estado orientados hacia la concientización del tiempo histórico de nuestros pueblos. Es por ello que nos llamamos a reflexión y repudiamos de plano todo uso de la violencia como modo de generar caos y zozobra tanto en nuestro país como en los países hermanos de Latinoamérica.
Del mismo modo hacemos explicito nuestro apoyo y colaboración al pueblo bolivariano, que como otrora tantas veces nuestra Patria, ha sufrido el acoso intervencionista de la Embajada de los Estados Unidos como coparticipes del caos, los golpes de Estado, el desabastecimiento, las corridas financieras, las operatorias mediáticas de desinformación, etc.
Casa de la Amistad con los Pueblos de América posee un profundo sentido de respeto democrático a la soberanía popular y al Estado de Derecho que imprime la región, por tal motivo invitamos a reflexionar proponiendo el diálogo como modo de superación de las tensiones y conflictos de nuestra sociedad.
Somos conscientes que la democracia ganada es un bien y un valor de todos los argentinos que debemos preservar del mismo modo que lo avanzado en lo que respecta a la Unidad de América del Sur.
No demos espacio a que la violencia, el fascismo y la intimidación se apoderen de nuestra realidad. Solo con “Unidad” podremos sortear estas tristes dificultades que nos acucian.
Por Casa de la Amistad con los Pueblos de América.
Fernando Gaglietto
Oscar “Cacho” Sorokín
Paulo Tisocco