Palacios está sindicado además, como un integrante de la “Escuela Campbells” en referencia al ex jefe policial de tiempos de la dictadura que aconsejaba “volver al sistema de las 24 hs.”, lo que, en buen romance significaba tener desaparecida durante un día a una persona “para que la policía pudiera actuar sin inconvenientes”.
Junto a Palacios fueron detenidos otros policías y algunos permanecen prófugos a pesar del tiempo transcurrido.
Para comprender mejor de que se trata, es importante apuntar que cuando la mujer de uno de los secuestrados de apellido Rojas denunció ante el entonces ministro Orduna la desaparición de su marido y la sospecha de que se encontraba en la jefatura de policía, el ex superministro (de Gobierno, Justicia, Educación, Obras y Servicios Públicos) preguntó en la jefatura en varias oportunidades si esas y otras personas estaban detenidas. Resultado : se lo negaron terminantemente en por lo menos tres oportunidades, hasta que ingresó a la jefatura y se encontró con un cuadro que nada tenía para envidiar a la dictadura, las cuatro personas que figuraban como desaparecidas habían sido brutalmente torturadas y uno de ellos estaba colgado al mejor estilo de una res. Se trataba nada menos que de esta persona de apellido Rojas a quien acusaban de un supuesto robo menor.
Más de 15 años después de esos hechos que indignan la cultura democrática, el gobernador Busti premia con un cargo de tamaña trascendencia a la persona que justamente había puesto preso durante su primer gobierno.