Por la Resolución Nº 2242/09 (ONCCA), las compensaciones se aplican a los molinos de harina de trigo o a los usuarios de molienda que produzcan harina de tipo “000” y que la comercialicen en el marcado interno para la fabricación de productos de consumo masivo.
El Régimen de Compensaciones nació en el año 2007 como un mecanismo de respaldo económico tendiente a estimular el desarrollo de aquellos sectores que le incorporan valor a los productos primarios del agro.
Las compensaciones apuntan a estimular a los productores del interior para que sigan cosechando productos con valor agregado y no se pasen a la soja o a otros granos. Pero también para evitar que se produzcan alteraciones muy fuertes en los precios de los alimentos en el país.
“Las compensaciones desacoplan los precios locales respecto de su cotización en los mercados internacionales, para que los productos incluidos en el régimen se comercialicen a valores locales en el mercado doméstico”, explicó un funcionario de Agricultura.
Detrás de los molinos y los feed lots, los faenadores avícolas sigue en la escala con $ 1.647 millones junto a los productores tamberos, algo rezagados en el escalafón con $ 1.095 millones.
Los productores que tienen tambos reciben una compensación de $ 0,20 por litro de leche para los primeros 3000 litros producidos.
El beneficio recae en aquellos establecimientos pequeños y medianos que producen hasta 12 mil litros diarios.
Por su parte, el Estado compensó además a la industria láctea con unos $ 615 millones y a los productores de trigo con $ 338 millones.