En diálogo con este diario, Gallo dijo este caso lo conocía pero no en profundidad como lo publican en DIARIOJUNIO, sabía que habían tenido problemas con el padre Alberto Dagorret que está en Austria y por 4 años, se también que los chicos ganaron el concurso y el premio que obtuvieron para seguir imprimiendo la revista y se que de alguna manera le cerraron esa posibilidad. Ahora, nosotros le cedimos el CDI (Centro de Desarrollo Integral) que está en el barrio Capricornio donde funcionan a la tarde. Consultado acerca de lo que hará ante esta situación dijo “frente a esto obviamente que vamos a intervenir, ya mañana mismo vamos a estar en la parroquia para saber cuál es el destino y la capacitación que le dan ahora a esos chicos (300) que quedaron en la calle”.
Además y en relación a los elementos (computadora, impresora, cámara digital, etc) que pertenecen a los chicos por haber ganado un concurso pero que fueron apropiados por el cura Dagorret al encerrarlos en su oficina según la denuncia formulada ayer por uno de los capacitadores, dijo, “vamos a tener una charla con la gente de la Iglesia para recuperar los materiales que son de ellos y se lo ganaron en concurso y creo que están haciendo un buen trabajo social estos chicos y creo que hace falta una charla con la hermana Crisina (monja que, a falta de cura quedó a cargo de la Parroquia). Voy a tratar de tener una charla con ella para ver la situación de esta gente y bueno, ver la mejor manera de recuperar ese material que tenían ellos para que puedan seguir trabajando”.
En relación a la importante inversión realizada en la parroquia con dinero del Estado y de este programa específicamente, dijo, “cuando comenzamos a charlar con el padre Dagorret para firmar un convenio en Villa Cresto me mostró las instalaciones (las que habían hecho en la Parroquia), ví el taller enorme que tenían de carpintería, me mostró la sala de computación, es decir, conozco el tema, lo que no se es como se procede legalmente en este caso” manifestó.
Gallo fue además contundente a la hora de señalar que, “si hay chicos que quedaron sin ese material, sin la posibilidad de continuar con ese oficio que se les estaba enseñando, no puede quedar así, tenemos que intervenir para que eso vuelva a funcionar. Es decir, no podemos esperar 4 años a que vuelva el padre Dagorret para que él decida que se hace con eso, alguien tiene que tomar una decisión dentro de la iglesia y volver a hacer funcionar todos esos programas que estaban funcionando y que le hacía tanto bien a ese barrio porque se estaban enseñando oficios en un lugar sumamente carenciado”.
Decidido señaló “yo mañana viernes estoy hablando con la gente de la Parroquia para resolver este tema”.
Por lo demás, recordó “Nosotros estamos trabajando en Villa Cresto con un programa y con ellos estamos funcionando muy bien, sabemos que es un lugar absolutamente carenciado y estamos dando apoyo escolar a 50 chicos, con la idea de reducir la deserción escolar, al repitencia, incentivar a que vayan a la escuela. Pero ante este caso, de que quedan 300 chicos en la calle, creo que tenemos que tener una intervención y al menos saber que va a pasar con esos chicos”, remató.