Rotman sostuvo que no se puede apagar la luz en el nosocomio. “Tiene que haber luces de noche, la guardia tiene que tener las luces encendidas, la sala de internación tiene que tener las luces encendidas, los pasillos también. En un hospital no se puede ahorrar luz. La luz hace a parte de la atención del enfermo”, añadió.
Por ello, el legislador se comprometió a confeccionar un proyecto de resolución para enviarlo al EPRE (Ente Provincial Regulador de la Energía) para que los hospitales tengan luz promocional. “No están en condiciones. Hoy tenemos una crisis en salud y no se pueden pagar estos precios”, señaló. Y apuntó que más de 50 % de la factura de luz está compuesta por impuestos. “Pagamos más impuestos que energía eléctrica”, indicó.
El legislador desvinculó de la situación tanto a Salto Grande, a las que le compran a un precio que no lo fijan en la represa, como a la CEC que vende al precio que le impone el EPRE. En consecuencia, dijo que se debe buscar en la parte intermedia de la cadena una alternativa.
Por su parte, Russo sostuvo en una nota para Central de Noticias que la comparación que hizo el director del nosocomio, Miguel Ragone, de una factura de $ 852.000 contra $ 142.000 no es válida dado que la última corresponde a enero de 2016. Ese mes, la CEC pagó por la energía a Cammesa (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A.) $ 5 millones y en enero pasado abonaron $ 38 millones. “El mayorista nos aumentó un 700 %”, argumentó Russo. Y añadió que la CEC no es formadora de precios. Sin embargo, Ragone aclaró de entrada que sólo quería graficar lo que se pagaba cuando asumió en el hospital y como fue creciendo ese ítem en el presupuesto del nosocomio en el tiempo.
En tanto, Russo dijo que la factura que precedió a la de $ 852.000 fue una de $ 611.000. La diferencia entre ambas facturas, de $ 241.000, correspondientes a diciembre de 2017 y enero de 2018, se debe, en parte, al aumento del precio y, en parte, al incremento en el consumo.
La única alternativa que observan en la distribuidora es que el hospital compre energía bajo la modalidad de media tensión en vez de hacerlo en baja tensión. “Tendría una disminución de casi $ 100.000”, señaló.
Por su parte, Rotman fue más allá de la situación en el hospital y señaló que los comerciantes y vecinos de la ciudad deberían tener un régimen de energía diferencial basado en los objetivos que tenía la represa cuando se construyó: agua potable, navegación, riego para la producción agropecuaria y energía. Sólo se cumplió con el último. Y respecto de la energía, al menos se hubiese incentivado la radicación de empresas electro-intensivas que generen mano de obra genuina, cuestión que tampoco sucedió dado que la energía que sale de Salto Grande vuelve a la región con un valor cinco veces mayor.
“Creo que se puede revertir esto. Hay que pelear esto como se peleó en la década del 90. Cuando la comunidad de toda la región nos levantamos e hicimos fuerza entre todos. Amparados por un fin común que era que no se privatice Salto Grande, hoy tenemos que hacer lo mismo todas las instituciones que hacen al costo final de la luz tenemos que ir a golpear las puertas para que se cumplan las promesas de Salto Grande, nada más”, explicó Rotman.
En ese sentido sostuvo que las regalías, que el año pasado fueron de $ 130 millones, van a parar a Rentas Generales dela provincia cuando en realidad debería destinarse al abaratamiento de la energía en la zona afectada por la construcción de la represa. “Las regalías se dan para resarcir los daños que se han producido y los que produce”, dijo.
En tanto, Russo dijo que desde mayo del año pasado vienen trabajando en esa dirección a pedido del intendente Enrique Cresto. “Le gustó la idea de que parte de las regalías, dos tercios que tenía que poner la provincia y un tercio la municipalidad de lo que recibe de Concordia y Federación que son las únicas que reciben regalías de Salto grande, para ayudar a la industria y en segunda instancia al turismo. Hicimos un trabajo, lo acompañamos al intendente a Buenos Aires a plantear esta situación que no se ha resuelto todavía”, indicó Russo. El vicepresidente destacó una propuesta similar de Roberto Niez, presidente de CTM, dado que extiende la misma a todos los consumidores de ambas ciudades y resalto que se le debería pagar más a la represa, que recibe $ 240 por mw/h generado.
Rortman señaló que la clave es que se junten todos los actores y dejar de lado los personalismos. “Juntémonos todos los que podemos hacer alguna cosa. Algo hay que hacer porque individualmente no lo vamos a lograr”, añadió.
“La Cooperativa ya le ha dicho al intendente que estamos dispuesto a ir a hablar a Buenos Aires para ver que se puede conseguir”, dijo Russo.