Andreas Lubitz, el copiloto de Germanwings acusado de estrellar a propósito su avión con 150 personas a bordo, estaba de baja médica el martes del accidente y "lo ocultó a la compañía y a su entorno", reveló la fiscalía alemana tras registrar su vivienda. Más temprano, medios alemanes indicaron que el hombre sufrió un "grave episodio depresivo" en 2009 y que tenía un seguimiento médico regular.
Durante los registros de las casas del copiloto en Düsseldorf y Montabaur, en el oeste de Alemania, los investigadores incautaron certificados de "baja médica detallados" que el piloto había roto y que correspondían al "día de los hechos". Los documentos apuntan a "una enfermedad y su correspondiente tratamiento", señaló la fiscalía de Düsseldorf, sin aclarar de qué enfermedad se trata.