El pasado mes de junio 600 familias quedaron en la calle luego de que una de las mayores corporaciones multinacionales de alimentos y bebida a escala mundial (que en Argentina tiene alianzas con grandes empresas para desarrollar productos varios, desde galletitas hasta bebidas como Pepsi) cerrara su planta de Florida. Los trabajadores, luego de un intento de cortar la Panamericana frenado por un fuerte operativo de gendarmería, el 26 de junio ingresaron a la planta en resguardo de las maquinarias y para preservar los puestos de trabajo.
Desde las ocho de la mañana de hoy y por orden de la jueza Andrea Rodríguez Mentaste unos 500 efectivos reprimieron con gas pimienta a los despedidos que resistían.
Desde AGMER expresamos nuestra solidaridad con los trabajadores despedidos y en lucha. Nos manifestamos profundamente en contra de que la respuesta a quienes defienden sus puestos de trabajo sea la represión, los gases, la gendarmería y más ajuste. El Gobierno Nacional, Provincial y la Justicia avalando el cierre ilegal de una empresa multimillonaria y el despido de trabajadores no merece menos que nuestro más enérgico repudio.
¡Basta de ajuste a los trabajadores! ¡Basta de despidos! ¡Basta de represión!