Los primeros días del mes de diciembre, el ingeniero Eduardo Díaz y el geólogo Daniel Marsico habían estado realizando en Santa Ana los estudios correspondientes para el eventual alumbramiento de las aguas termales. Este trabajo fue pagado por el Municipio mismo para acelerar los pasos.
La etapa siguiente es esperar que el gobernador de la autorización –vía decreto- para la perforación, que será financiada por CAFESG por una cifra superior al $ 1.700.000. Toller manifestó que los pasos administrativos para que se pueda perforar “demorarán unos tres o cuatro meses” y que estima que “en junio ya estaríamos llamando a licitación para la perforación”.
Al mismo tiempo, el intendente santanense ratificó que el futuro uso del agua termal sería para fines tanto recreativos, como terapéuticos, pero a la vez, insistió con la posibilidad de avanzar en el proyecto de envasado del liquido para su posterior comercialización.