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«No hubo absolutamente nada «normal» que nos hiciera esperar que esta situación desencadenara de esta manera. Nunca nos indicaron que debíamos cumplir con algunas «reglas de juego», mientras tanto, el programa se desarrollaba con total normalidad, desde el 6 de abril de 2005, con una concepción pluralista se expresaban líbremente todos los actores del quehacer agropecuario regional y nacional, esto es sin lugar a dudas el pecado que cometimos» relatan los conductores.
«El 31 de diciembre de 2008, – continúan – nos despedimos de la audiencia hasta el 16 de febrero, como lo vinimos haciendo todos los años para tomarnos vacaciones, hecho que obviamente «siempre» acordamos con la dirección de la emisora».
«En nuestras aparentes vacaciones nos dedicamos a armar algunos cambios y obviamente a la producción publicitaria, pero»5 días antes de comenzar» el propio director, Cr. Carlos Schellas, se comunica telefónicamente para informarnos que no salíamos al aire el 16 de febrero, que eran órdenes de los directivos de la ciudad de Rosario, la emisora pertenece al Grupo Uno. Schellas entendía que volveríamos el 2 de marzo y que todo esto se trataba de una reestructuración».
«De muy poco valió la aclaración del perjuicio económico, laboral y el compromiso que sentimos con la audiencia, ya que finalmente, el 18 de febrero en horas del mediodía el director nos comunicó que A Todo Campo y sus conductores, sin que existiera la más mínima explicación, quedan afuera de la emisora»
Por último, los periodistas consideran que esto «no es un hecho aislado, que lo de la colega Rosario Perrier y lo de ellos tiene que ver con un año electoral complicado por el conflicto que el gobierno mantiene con el campo, parece que es importante no tener informada a la sociedad y ese precio lo pagamos los periodistas que nos consideramos independientes».