A principios de noviembre, los menores evadieron a los cuidadores del hogar y salieron a la calle. En la esquina de Moreno y Chabrillón le arrebataron una riñonera a una mujer que contenía un teléfono celular y otras documentaciones. No obstante, el alerta de un vecino y la rápida intervención de la Policía fueron claves para recapturarlos.