Este jueves, minutos después de las 18, Cristina Córdoba y Diego Rodríguez regresaban al Cuartel, por un camino vecinal entre las Colonias Número 1 y 3, al noreste de la ciudad del riel, hasta donde se habían desplazado en un Ford Ranchero familiar, dominio UUI 294, Móvil Nº 6 de la Asociación Bomberos Voluntarios de Basavilbaso, luego de hacer una constatación a un pedido de auxilio, que resultó ser una broma de mal gusto, cuando se produjo el vuelco del utilitario.
El rodado dio dos tumbos, producto de una mala maniobra sobre un tramo de la traza con bastantes huellas, de los que Rodríguez llevó la peor parte sufriendo golpes y contusiones varias.
Los voluntarios fueron socorrido por sus compañeros y personal del hospital Sagrado Corazón de Jesús, hasta donde fueron trasladados y donde permanece internado en observación Rodríguez, que si bien no sufrió heridas de gravedad para su tranquilidad y la de su familia se decidió que permanezca hasta este viernes.