Los 10 trabajadores de la firma Egger, ex Masisa, fueron desvinculados en el mes mayo y tras varios cortes de rutas y una orden de conciliación obligatoria, los ex empelados continúan reclamando por la reincorporación a la planta. En tanto, desde la firma aseguraron que los despidos responden a una “baja producción en la empresa”, los afectados aseguran que la medida de fuerza fue por un cambio en la representación gremial. “Nos desafiliamos al gremio de la madera y nos unimos al de los químicos”, afirmó uno de los afectados, Marcelo fernadez, desde el inicio del conflicto.
En ese contexto, el abogador defensor remarcó la importancia de la audiencia testimonial del miércoles y explicó que se decretó justamente para que los testigos puedan declarar y acreditar finalmente que el despido de los trabadores obedeció a motivos discriminatorios y no por la causa que alegan las autoridades de Egger. “Además de compañeros y testigos también va a declarar el Secretario General del Sindicato del Personal de Industria Química y Petroquímicas, que es a donde se afiliaron los empleados ahora despedidos, al no sentirse representados por el gremio maderero”, reiteró Choveta. “Y eso fue lo que Egger no permitió: La libre afiliación”, concluyó