Un dato a destacar es que De Angelis ya había adelantado que cortarían las rutas si los legisladores oficialistas no daban quórum a la sesión convocada por la oposición que, al igual que con la 125 hizo las veces de vocero del sector más favorecido del campo.
El tema central era disminuir las retenciones a la soja a eso apuntaban el campo y la oposición (que, desde el año pasado juegan en tandem). No lo lograron, la oposición no logró el quórum, apenas, superó los 100 legisladores, número insuficiente para iniciar la sesión. No concurrir a la sesión es un recurso legislativo habitual, de hecho, el día anterior, el martes, la oposición se negó a concurrir y dar quórum en la sesión donde se discutía el adelantamiento electoral. La oposición recién bajó al recinto cuando el oficialismo logró quórum. Ayer fue distinto, la oposición estuvo sola y sin alcanzar el objetivo. Eso, que es un recurso parlamentario los encrespó.
La crispación fue en aumento luego cuando la Presidente CFK anunció que el 30 % de los recursos de las retenciones a la soja iban a ser coparticipables con las provincias y los municipios, en rigor, lo que venía exigiendo la Mesa de Enlace.
Ese nueva modalidad, lo formuló en el mismo momento en que anunció la construcción de miles de viviendas.
LA SOJA
No alcanzó, los sojeros, queda claro, no quieren repartir las ganancias extraordinarias que produce ese cultivo. Tienen 9 millones de toneladas guardadas en silos y listas para ser exportadas sin pagar un peso de retenciones si logran, como se proponen, torcerle el brazo al gobierno.
Arguyen que si no hay solución con la eliminación o reducción de las retenciones los productores se funden. Un dato de dudosa procedencia. El año pasado decían lo mismo y anunciaban que lo que el gobierno iba a lograr era que los productores no vuelvan a plantar soja. El dato duro, en cambio (ofrecido por el SENASA) es que, durante esta nueva campaña se plantó aún más que el año pasado que había sido record en siembra y cosecha.
Ese dato, el de una mayor superficie de soja plantada durante la campaña 2008/09, barre con la pretensión de los camperos de hacerle creer a la sociedad que pierden dinero y que están al borde de la desaparición.